Mirando a Miranda

Por Alberto del Río Legazpi (4 de febrero, 2011)

La histórica villa asturiana de Avilés comienza a estar cercada por bandas musicales, que preparan en los alrededores sus creaciones más recientes. Son buena gente que empieza a oler a fama, como los multirraciales “Morrigans”, unos avilesinos que ensayan en San Martín de Podes. O los que ya la tocaron -la fama, claro- como “La Sonrisa de Julia”, que preparan su próxima gira por España… en Miranda.
Recuerden que, a la música moderna, Miranda aportó aquel histórico grupo folk bautizado como “Madreselva”.
Hay unas cuantas Mirandas en España. Pero ninguna con las peculiaridades que reúne la avilesina, que catalogada como barrio o como parroquia, es un pozo sin fondo de singularidades mágicas. Tras su fachada rural hay un peregrinaje histórico sorprendente. Y esto hay que airearlo, por cuestión de higiene mental.
Desde hace siglos ha sido lugar de establecimiento de poderosos gremios artesanales. Los caldereros fabricaban en Miranda y vendían por Castilla o Galicia. Numerosos alfares proliferaban, también, por todo el pueblo y sus piezas de cerámica negra “se las arrebataban, en Vizcaya y en Galicia, de las manos a los fabricantes”, tiene escrito Jovellanos.
En la casona de La Lleda nació el pintor asturiano más famoso de todos los tiempos -Juan Carreño de Miranda- sucesor del gran Velázquez en la corte del rey Carlos II y cuyos cuadros se exhiben en los más importantes museos del mundo.
De aquí también es José Menéndez “El rey de la Patagonia” que llegó a poseer allí, en el cono sur americano, una de las mayores haciendas del mundo. El grupo escolar del pueblo es donación suya y en él aprendió a leer y escribir el dramaturgo Alejandro Casona, hijo de la maestra, Faustina Álvarez, que con el tiempo -es histórico- sería una de las primeras mujeres en ocupar un puesto de relevancia nacional.
En Miranda, por tener, tienen hasta dialecto propio: el bron. Jerga que utilizaban los caldereros y que hasta no hace mucho se difundía -didácticamente- por Radio Miranda, una de las emisoras pioneras de FM en la comarca de Avilés. Su parroquia fue la primera (creo que en el norte de España) en colgar una página en Internet. E informatizados están los archivos eclesiales. Mérito del párroco, José Manuel Feito (otra figura trascendental ligada a Miranda), etnógrafo, lingüista e impulsor de la historia mirandina. Y autor prolífico en prosa. Y en verso. Y académico del Real Instituto de Estudios Asturianos (RIDEA).
Miranda, gracias a sus emprendedores ciudadanos, viene, -a su paso y de muy lejos- atravesando por las culturas y los tiempos.
Que nadie lo olvide, nunca.

Categoría: En blanco y negro | Comentarios(51) | febrero 2011 |