9 de julio, 2021

Fin anticipado

Por pesca

Iba  a esperar a que acabara la temporada para escribir algo contando cómo había ido la cosa, pero no lo voy a hacer.

No lo voy a hacer porque no merece la pena y porque sé que no va a cambiar mucho el panorama en el tiempo que queda.

De lo que ha sido la temporada de salmón vale mas no comentar nada porque según convenga se va a calificar. Para algunos habrá sido estupenda, pero para los que vimos lo que había en nuestros ríos hace apenas un puñado de años, va a ser para llorar.

Muy triste presente y muy negro futuro de seguir por este camino.

Pero si los salmones están mal, las truchas lo están aun peor.

Volver a deciros que ha sido la peor temporada de la historia sería poco, como apuntaba aquí en el bog Belonciu, se terminó antes de empezar.

Por el río, al menos por estos del centro que es de donde yo tengo más información, apenas se ven pescadores, conozco a algún incondicional que va todos los días hábiles y me decía que vaya donde vaya siempre está solo.

Negro presente y ningún futuro si no ocurre algún milagro.

Me quedarían los reos, pero como no doy con nadie que vaya a ellos, pues no os puedo contar nada, así de simple.

Lo que si os puedo decir es que lo único que se mantiene, incluso crece, es la pesca en la mar. Los pocos pescadores que quedan de antes y los pocos chavales que comienzan, lo hacen en la mar, que sin ser una “despensa”, al menos te da buenas jornadas.

Es lo único que aun mantiene vivo a algún comercio como el mío, pero la pesca fluvial que antaño era la joya de la corona, sobre todo las truchas, se ha diluido completamente en apenas unos años.

A mí por “suerte” me va quedando poco para jubilarme y mi comercio, que nació conmigo, morirá conmigo, no tengo la más mínima duda.