3 de julio, 2018

Se va la temporada

Por pesca

Junio se ha ido y llegamos poco a poco al final de la temporada.
Voy a hablar de truchas solamente, porque de salmones ya ni merece la pena. Tengo clientes que han pescado los cotos que les han tocado en suerte mas la repesca y los sobrantes, que todavía no han visto un salmón cebarse.
Si Dios no lo remedia, porque para truchas aún queda tiempo, la temporada 2018 será la peor de la historia que yo recuerde. El año pasado porque estaba seco y éste porque traen los ríos mucha agua, lo cierto es que no se pesca nada.
Yo ya empiezo a dudar de si solo tiene que ver la cosa con el agua, o si por el contrario es que ha desaparecido lo poco que quedaba.
Como digo en la tienda, los que antes pescaban “bien”, ahora sudan tinta para coger algún cupo; los que antes pescaban el cupo de vez en cuando, ahora malamente se estrenan; y a los que antes les costaba estrenarse, ya no sacan ni siquiera la licencia.
Así está la cosa, así es que muchos de los días que voy a dar un paseo en bici por la senda del río, unos días antes de abrir y otros después de cerrar, en 8 kilómetros que la senda discurre a la orilla del cauce, no veo a nadie echando la caña.
Por lo que me dicen los que se desplazan a pescar a otros cauces, la cosa anda más o menos igual que por el Nora.
Y algunos que van a los que aquí llamamos los grandes, a los reos, pues más de lo mismo, aunque depende un poco de si el pescador es más o menos nuevo o si se trata de personas con más años de experiencia. Lo que para los más nuevos puede ser mucho, para otros más veteranos que se acuerdan de ver reos de verdad, es poco.
Así que con agua o sin ella, el horizonte que se ve venir está más negro de lo que lo estaba ayer el Sueve a las 7 de la tarde.