31 de mayo, 2018

¿Dejar de decir?

Por pesca

Estos días he visto escrita en el blog en varias ocasiones esta frase: “hay que dejar de decir y empezar a hacer”.
Sería lo ideal, pero estoy en condiciones de deciros que en cuanto a pesca y pescadores es solo una bonita frase.
Como sabéis todos, desde la temporada del 2009 yo he decidido personalmente no matar mas salmones, y desde entonces es lo que he sugerido a mis clientes que hicieran para tratar de paliar en la medida de lo posible el alarmante descenso de salmones que estamos sufriendo en nuestros cauces.
Hace nueve años de esto y os puedo decir que para contar los que me han hecho caso me sobran dedos de las manos.
Es cierto que todos con los que hablo comentan que esto no puede seguir, que hay que tomar medidas, vedar, acotar, poner S/M, amén de meter mano a todo lo de alrededor, contaminación, cormoranes etc.
Todos son conscientes de que no podemos seguir y todos son conscientes de lo que podrían hacer, pero pocos, muy pocos, dan un paso.
La experiencia que me dan mis 59 años y mi vida como pescador me dicen que de la Administración no podemos esperar nada; a lo sumo trabas e impedimentos, por tanto solo quedamos los interesados. Porque si algo he oído decir de continuo es “los pescadores somos los más interesados en que haya peces”. Ahí estoy con ello, pero solo se queda en eso, en el interés, nada más.
Yo siempre dije (siempre pensé) que los problemas de los pescadores debían solucionarlos los pescadores pero con el tiempo, y viendo lo que veo, va a ser que no, estaba equivocado.
A día de hoy evidentemente hay mas como yo que hace nueve años y también como dije en el anterior comentario hay alguna sociedad de pescadores que ha iniciado otro camino distinto al de costumbre, pero sigue siendo todo poco, muy poco para la que está cayendo, el resto espera.
Si nosotros, los interesados pusiéramos algo más que el “interés”, tal vez podríamos exigir más a quienes tienen la obligación de hacerlo, pero si seguimos esperando que nos lo hagan, mal asunto.
Y es que se acabo mayo y los números lo dicen todo. Como dice Quique, la cosa está muy malita.

14 de mayo, 2018

Reflexiones en los Premios Orbayu y Naturaleza

Por pesca

Antes de seguir con la temporada de pesca que, por otra parte, poco tiene que contar, haré una pequeña reseña de lo que fueron los V Premios Orbayu y Naturaleza, organizados a la perfección como siempre por Rafa González y su equipo y que se celebraron en Lugones el viernes pasado.
Para los que no lo sepáis, son unos premios concedidos a cazadores, pescadores y gentes relacionadas con estos temas a los que por diversos motivos se les reconoce su labor.
Como éste es un blog de pesca, solamente enumeraremos a los premiados como pescadores. Aunque lo realmente trascendente ha sido la coincidencia de criterios que existe en ambos colectivos.
Premio Monte y Río, a Álvaro Fernández-Vega.
Premio El Señuelo, a Pedro García (Presidente de la Federación de Pesca y Casting del Principado de Asturias).
Premio Pesca y gestión, a las Sociedades de Pescadores del Principado de Asturias.
Premio Pesca y conservación, al proyecto Arca, de la Asociación de Pescadores Mestas del Narcea.
Premio al joven pescador, a Daniel del Valle Caldevilla.
Premio por toda una vida dedicada a la pesca, en este caso el afortunado he sido yo; ya les di las gracias en directo y vuelvo a hacerlo ahora desde aquí.
Había otros seis premios dedicados a la caza y uno más dedicado a la hostelería.
Como os decía, lo verdaderamente interesante o si queréis trascendente fue la coincidencia de la mayoría de premiados en destacar que tanto a una como a otra actividad les falta relevo generacional, es decir, estamos los que somos y poco más, con lo que esto conlleva a medio y largo plazo.
También la imagen vertida ante el publico en general preocupa, mas en el colectivo de cazadores que en el de los pescadores.
La realidad del asunto estaba allí, curiosamente y a mi entender, muy bien representada. Éramos un buen grupo de cazadores y pescadores pero ya “mayuquinos”, dos representantes de la hostelería, dos jóvenes, uno pescador y otro cazador y uno, yo, que representaba en este caso a los profesionales del sector. Aparte, claro está, de autoridades, parejas de los premiados y público en general.
Pero éramos una fotografía perfecta de cómo están las cosas que, generalizando, podríamos resumir como muchos “vieyos” y pocos mozos.
Podría contaros mucho mas, tal vez en otra ocasión lo haga, pero ahora sería alargar mucho el artículo.
No obstante y antes de terminar, de entre tantas sombras como allí se vieron sobresale una luz, que es la que sostiene Kike Berrocal, hombre comprometido donde los haya y sufridor soporte de un proyecto que da otra perspectiva a una sociedad de pescadores bien distinta.
Si se quiere dar otra imagen y se pretende que la gente normal entienda nuestras aficiones y sepa comprender el papel que desempeñamos pescadores y cazadores, éste de Las Mestas es un buen camino y un buen escaparate.