10 de abril, 2018

Porra 18

Por pesca


Bueno, chavalotes, ya se acerca el comienzo con muerte de salmón y para seguir con la tradición del blog vamos a hacer la ya clásica Porra del Campanu.
Mientras la normativa lo permita, lo haremos como ella dicta, es decir, ateniéndonos a quien dé por campanu la ADMINISTRACIÓN.
Evidentemente ha de ser en Asturias, como siempre; por tanto, el primero de Asturias.
Para acceder al premio (el cucharillazu de oro) hay que acertar lo mismo de siempre, es decir, pozo y río en caso de apostar por la zona libre o coto y río en caso de hacerlo por zona acotada.
El tiempo va desde ya hasta las 24 horas del sábado día 14 de abril.
No se vale apostar con más de un seudónimo como os podéis imaginar, que hay quien entre la emoción y el ansia, no se da cuenta, y sería muy triste luego tener que decirle que no vale, porque apuntó a todo el monte.
Para empezar a engrosar “el cucharillazu de oro” voy a poner un spray de defensa personal (Defender), de óptimos resultados en el caso de que te vengan a pedir la media hora, muy fácil de usar y que deja al villano impedido por un tiempo lo suficientemente prolongado para poder robarle el bocadillo.
No hombre, no, es broma. Pondré como el año pasado una estupenda navaja de excelente acero para cortar el taco y todo lo que se os apetezca.
Aunque si llegado el momento el agraciado le ve más utilidad al spray que a la navaja, hablaríamos.
Como siempre todo aquel que quiera colaborar tiene abiertas las puertas y lo esperamos también con los brazos abiertos. Recuerdo a quienes tienen la buena costumbre de regalar cosas de comer con caducidad, que esperen al desenlace de la porra antes de mandar nada.
Solo me queda decir que cualquier entuerto lo resolverá como siempre el maestro armero (un servidor) y desearos mucha suerte a todos.

2 de abril, 2018

Uno o ninguno

Por pesca

Eso fue lo que nos dijo un patrón de otro barco en una ocasión cuando, pescando bonitos, el nuestro le preguntó si había pescado algo.
Y eso es lo que se ha pescado por la zona en el asunto truchas.
El primer día, como os dije, me di una vuelta por el Nora a eso de las diez; tardé un rato en encontrar al primer pescador, que cucharilla en ristre me dijo que desde que había amanecido llevaba una y había devuelto tres fuera de talla. Curiosamente el mismo pescador que el año pasado encontré ya camino del coche con el cupo hecho.
En unos tres kilómetros de río solamente me topé con otro que iba en lastre.
Por la tarde, a las cuatro, en siete kilómetros de río que miré desde la bici, no vi a nadie, aunque supongo que alguno se me habrá pasado porque la senda y la pista en algún sitio se alejan un poco del cauce.
Para darnos una idea de cómo ha ido sirve.
En la tienda, más de lo mismo. Me cuentan que bien de mañana se veía algún pescador pero de media mañana en adelante, poca gente por las riberas y poca pesca.
Lo cierto es que no acompañó el tiempo, lloviendo y con los ríos creciendo y enturbiando y con lo frío que estaba no podemos esperar más.
A eso nos agarramos.
En días sucesivos, misma tónica y ya con mejor caudal y mejor color, la cosa sigue igual. Hasta hoy no ha venido nadie a contarme que completara el cupo. Hoy lo ha hecho uno que dijo haberlo pescado ayer domingo a partir de las siete de la tarde y a chapa.
Es lo que hay. No puedo contaros más porque no hay más. Al menos yo no tengo más datos.
Si alguno nos puede contar algo más esperanzador, pues bienvenido sea.