Villanueva

Por Pepe Monteserín (28 de noviembre, 2010)

“El primer tren después de alba”, de Javier Villanueva, es un drama de perdedores, relojes rotos para quienes el tiempo acabó. Respigos me dio la entrada renqueante de la vieja Lola (Carmen Turiel) por el abarrotado patio de butacas del Filarmónica, hasta llegar a su buhardilla, en el escenario, casi encima de las vías del tren; ahí se encontrará con su hijo Mario (Pablo Díaz), a quien todos daban por ahogado, perseguido ahora por un crimen que no cometió. Su novia, Patricia (Yasmina), se malcasó con Sebastián (Juan Ovejero), enemigo de la infancia de Mario, déspota jefe de la estación, al que desprecia. Un personaje no pierde, el vagabundo (Juan Roldán), otrora rico y poderoso que renunció a su estatus y a sus miedos y asegura, como Iván Ilich, el de Tolstoi, que la muerte no existe. Con Villanueva las pasará canutas hasta el apuntador, pero jamás perderá el teatro.

Categoría: General | Comentarios(0) | noviembre 2010 |

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