Chupamieles

Por Pepe Monteserín (17 de septiembre, 2010)

Inspirado en el conflicto de la fábrica de Piloña y el Chupa Chups, que ideó Enric Bernat en Villamayor, en 1958, traigo la planta de hoy: “Anchusa azurea”, alcalcuces, argamula, lengua de buey, raíz de fuego, chupamieles… Se da entre viñedos, olivares y barbechos, pero también en terrenos calcáreos y al borde de caminos drenados y húmedos, de los que hay muchos en Asturias. Entallece al segundo año, sus ásperas hojas basales adoptan la forma de lengua de buey; sus ramas se cubren de pelos erizados y ásperos y en su extremo nace una flor azul; el cáliz se divide en cinco gajos profundos y erguidos que acrisolan una lágrima de miel. Esa lágrima, tomada con aguardiente, no deja subir el veneno al corazón y, además de fortificarlo, vuelve alegres a las personas melancólicas. El final del verano es tiempo para su recolección. No digo más.

Categoría: General | Comentarios(0) | septiembre 2010 |

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