Cena

Por Pepe Monteserín (30 de mayo, 2010)

Mi abuelo materno, en la posguerra, mientras reconstruía su taller de carpintería y su constructora, pasó estrecheces sin cuento para sacar adelante a su prole, donde mi madre era la benjamín de doce hermanos. Allá por los años cuarenta, como a mi abuelo no le salían las cuentas, dijo: “A quien se vaya a la cama sin cenar le daré un real”. Todos decidieron coger el dinero y marcharse a dormir. Y como a la mañana siguiente despertaran hambrientos, se dirigieron a la cocina donde la madre los esperaba. Ansiosos, pidieron el desayuno y dijo ella: “Hoy, hijos míos, el desayuno cuesta un real”. Así, el real que la noche anterior había dado el abuelo Emilio a cada uno de los hijos, volvió por la mañana a la faltriquera de su esposa María. Es lo que pretende nuestro Gobierno; ¡ay!, pero esa economía sólo funciona si nos quedamos varios años sin cenar.

Categoría: General | Comentarios(0) | mayo 2010 |

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