El Casto

Por Pepe Monteserín (22 de marzo, 2010)

Era el festival de la faba en Villaviciosa y se me hizo imposible asistir al cabo de año (de 1.168 años), a cuerpo presente, de Alfonso II. Pérdida irreparable de un experto en política territorial y rey de España por dos veces, creador de la primera ruta turística peninsular, como es el Camino de Santiago. En Pravia es Alfonso poco grato porque, educado en nuestra corte a las faldas de su tía Adosinda, nieta de Pelayo y viuda del rey Silo, y apoyado por ella contra Mauregato, se llevó la capitalidad allende el Escamplero, y hasta hoy. Oviedo lo adora, claro, y en el Panteón Real, ante su pesadísimo féretro, que allí quedó, rezaron los canónigos, se condolieron concejales del Partido Popular y, de lejos, cantaron las Pelayas. La familia no recibió; es más, ningún miembro de la realeza estuvo presente en el responso. Y como el Casto no es Delibes, me da que pensar.

Categoría: General | Comentarios(0) | marzo 2010 |

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