Equiseto

Por Pepe Monteserín (26 de febrero, 2010)

Trigo, pepino, perejil, olivo…, son indicados para combatir la turbación pasajera de las potencias o facultades del alma que produce la abundancia con que se ha bebido alcohol; pienso en Margot Kässmann, en Ignacio Uriarte, en Villaverde, en Corrales y pienso en mí, que también me apellido Corrales, aunque, hasta hoy, gracias a Dios, tuve suerte conduciendo a 0,75 miligramos por hora. Como ya hablé aquí de esas plantas, añado hoy el equiseto, que se cría al borde de arroyuelos, en los sotos y en el fondo de barrancos húmedos y sombríos. Su tallo hueco, de trecho a trecho ceñido por nudos, termina en poblada copa semejante a la cola de los caballos. Contiene sales potásicas y ácido acónico, gálico y silícico; con eso y sus propiedades remineralizantes, excelentes para purificar la sangre, no hay despedida de soltero, comadres ni glorieta que se resista.

Categoría: General | Comentarios(0) | febrero 2010 |

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