Crianza

Por Pepe Monteserín (23 de febrero, 2010)

Zumalacárregui paseaba por su campamento, cerca del Puerto de Descarga, cuando un cabo adoctrinaba a un peluso. “¿Qué enseñas al recluta?”, preguntó el carlista. “Le explico por qué los sables son curvos”. Entonces, el guipuzcoano se dirigió al soldado: “¿Sabes ya por qué los sables son curvos?”. “Sí, mi general, son curvos porque las vainas donde han de entrar tienen esa forma; de otro modo no cabrían”. Así, el llamado Tigre de las Amescoas, pensó: “¡Vencer a Espartero y abrirme paso hacia Bilbao con esta tropa tiene mucho mérito!”. Los pitidos a nuestro himno, en San Mamés, son un caso de mala crianza; en esas gradas falta un cabo; no entienden que las Vascongadas son tan retorcidas precisamente para que quepan en el rompecabezas de España. A estos borregos, al contrario que a los estudiantes del Instituto Aramo, les sobra tiempo para expresarse.

Categoría: General | Comentarios(0) | febrero 2010 |

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