Carnaval

Por Pepe Monteserín (17 de febrero, 2010)

El Carnaval, más allá de sus relaciones con la Cuaresma, ha pasado a ser una fiesta en que los hombres se disfrazan de mujeres, y no al revés. Sólo la literatura se ocupó de disfrazarlas de hombres: para buscar al seductor, “Don Gil de las Calzas Verdes”, de Tirso; para proteger al amado, “Pagar en propia moneda”, de Guillén de Castro; para vengar una injuria, “La negra por el honor”, de Moreto; por ambición de poder, “La hija del aire”, de Calderón; para buscar a Dios, “La adúltera penitente”, de Rojas; para huir de algún peligro, “La hermosura aborrecida”, de Lope de Vega; para defender a la patria, “La Doncella de Orleans”, de Zamora; las que así visten, desde pequeñas, “Lo que puede la criança”, de F. Villegas; para cobrar una herencia, “Cornelia”, de Timoteda… Pero esto ocurre en la ficción; en Carnaval sólo hay faldas, y debajo pichas.

Categoría: General | Comentarios(1) | febrero 2010 |

1 Respuesta a “Carnaval”

  1. Selene3000 Escribió:

    ¡¡Vaya, por Dios, qué desastre!!
    Bueno el artículo, Pepe

Escribir comentario