Castaño

Por Pepe Monteserín (23 de octubre, 2009)

Es bien sabido que el castaño no es autóctono de aquí, sino de fuera de aquí, traído por los romanos, cuando el Imperio, que a su vez lo importaron de Grecia, en el siglo V antes de Cristo, y estos importaron del Asia Menor. Lo seguro es que es autóctono, pero no sé de dónde. Sus frutos se alojan en un zurrón de cuero, casualmente color castaño, mira por dónde; verdes son muy dañinos, de ahí la cáscara de púas, que no se abre hasta que están en sazón. Críase en umbrías tierras sin cal y fructifica en octubre. “En octubre en el soto, y en octubre fuera del soto”, o sea, fructifica en octubre y no lo digo más veces. Ni creo necesario advertir que estas “bellotas de Júpiter” tan nutritivas como difíciles de digerir, además de provocar el apetito venéreo, hinchan y restringen el vientre. Quien siembra vientos, recoge tempestades; quien regala castañas, ventosidades.

Categoría: General | Comentarios(1) | octubre 2009 |

1 Respuesta a “Castaño”

  1. Selene3000 Escribió:

    A pesar de la leyenda que tienen, qué riques.
    La que yo conozco, son: castañes baldunes, fornielles, vizcaines y de pelu negru.
    He oído que la mayoría de los castaños de por ahí estaban enfermos, no sé si de viejos o de algún parásito.
    Tengo un amigo búlgaro que se las come cuando tiene dolor de cabeza. Me asegura que son buenímas para los males de cabeza.

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