Crispación

Por Pepe Monteserín (9 de julio, 2009)

“Me prejubilo, Pepe, la crispación en el trabajo es insoportable”, me dice un conocido médico de Oviedo. Yo me jubilicé en su día porque el crispado era yo. Ayer, al anochecer, por meterme en la “pole” a la salida de un semáforo, el retrovisor de mi Vespa tropezó en el retrovisor de un coche que esperaba en el segundo puesto de parrilla; no le di importancia y al abrirse el semáforo di gas y salí en cabeza para detenerme cien metros más allá en la gasolinera de Buenavista. Y allí se personó el afectado, como energúmeno, acusándome de asalto a moto armada en la noche de autos, con el agravante de haberme dado a la fuga. Y de la cólera se pasa al insulto y de ahí… Pronto será obligatorio que también usen casco los peatones. Pero la crispación no es sólo cosa de este tiempo y lugar. El propio Mateo dijo que en el reino de los cielos había violencia.

Categoría: General | Comentarios(1) | julio 2009 |

1 Respuesta a “Crispación”

  1. elsubmarinobajoelgrifo Escribió:

    Recibe, estimado Pepe, mi plena solidaridad motera. Yo creo que más que el asunto del retrovisor, lo que no soportó es que le pisaras la pole.
    Y ahora comprendo la importancia del casco como escudo contra las crispaciones ajenas.
    En la moto, también.

Escribir comentario