Silla

Por Pepe Monteserín (25 de mayo, 2009)

Solución a mi enigma de ayer: la silla. Diseñó una de piedra Manuel Reguera, en 1776, hoy en Silla del Rey, esquina Fuertes Acevedo. Valdés Salas reposa en una castellana, en el patio de la Universidad; José Tartiere en una de granito, tipo “cheka”; La Pensadora, Campomanes y la Gorda de Botero, a falta de silla, calientan un cubo o una peña, como Mavi, en Longoria Carvajal; la de Hugué se sienta en el pedestal, en la calle San Francisco. La silla es mi mueble preferido, el más exigente, el mueble sin trampa: ha de ser ligera, ocupar poco, ser bella, barata, expresión de su tiempo o lugar, cómoda, estable y resistente a la intemperie y a los ocupantes, que la someten a pruebas de carga y de enorme tensión en todos los sentidos. La mayoría de edad y dignidad de un diseñador pasa por lograr su silla. Y para ver pintura, en un museo, debería ser obligatoria.

Categoría: General | Comentarios(0) | mayo 2009 |

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