Leontopodio

Por Pepe Monteserín (22 de mayo, 2009)

Lector voraz que fui de literatura de montaña, en mi vida había leído que existiera una planta llamada Leontopodio, “Leontopodium alpinum”; del griego: “pie de león de los Alpes”, o sea, la conocidísima “edelweiss”, en alemán, “flor de la nieve”. Blanca, aterciopelada y de hojas algodonosas, se da en los riscos más altos e inaccesibles, donde recibe los rayos de sol y huye de nosotros, que la esquilmamos. Nunca di con una hasta que la compré en una tienda de turistas en Torla (Alto Aragón), después de bajar del Monte Perdido. Esta flor no pierde su prestancia, no se mustia aunque se la arranque y por eso los macarras trepábamos en pos del leontopodio para regalarlo a nuestro amor en prueba de audacia y símbolo de eternidad. Mira tú qué cosas. También se utiliza en cosmética para detener el envejecimiento de la piel: morimos, pero con un cutis que te cagas.

Categoría: General | Comentarios(0) | mayo 2009 |

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