Plaza

Por Pepe Monteserín (29 de marzo, 2009)

A mediados del XIX, los benedictinos del San Vicente fueron exclaustrados del convento donde pretendemos reincorporar al padre Feijoo. La tapia del convento y otros muros, de piedra y espíritu, fueron derribados y así se formó la plaza que lleva el nombre del polígrafo. El monasterio se habilitó como cuartel de la Guardia Civil; se restauró en 1932 para Delegación de Hacienda, incendiada en la revolución de 1934, se reinventó y etcétera. De fray Benito dijo Menéndez Pelayo: “…fue, más que filósofo, pensador; más que pensador, escritor de revistas o de ensayos a la inglesa. No quiero hacerle la afrenta de llamarle periodista, aunque algo tiene de eso en sus peores momentos… ¡Cuánta y cuán varia y selecta cultura, aunque por lo general de segunda mano!…”. Yo, periodista frustrado, sé esto de tercera mano, por José Ramón Tolivar Faes.

Categoría: General | Comentarios(0) | marzo 2009 |

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