Urgencias

Por Pepe Monteserín (24 de marzo, 2009)

Disgustado al no poder oír misa desde su celda, tapiada por un quítame allá esos privilegios, fray Benito enfermó. Y había huelga en la Seguridad Social. Al actual Museo Arqueológico fue a verlo un médico preilustrado, del grupo de “novatores”, un teórico que fallaba en la práctica. El novator observó al lucense recostado sobre la mesa (falta un catre, los sabios no duermen) y dijo: “Me ha llamado demasiado tarde, su señoría está a punto de morir”. “¿En qué se basa?”. “¿Es que no ve usted el color violáceo de sus manos? El fatal desenlace es inminente”. Aliviado, el padre Feijoo dijo: “Sepa, doctor, que desde joven he tenido las manos de este color; escribo cada día, vivo entre tinta”. Y repuso el novator: “Ah, éste es el único caso de diagnóstico precipitado. Rectifico”. Y el ovetense adoptivo exclamó: “¡Señor mío, mi oficio me ha salvado la vida!”.

Categoría: General | Comentarios(1) | marzo 2009 |

1 Respuesta a “Urgencias”

  1. Selene3000 Escribió:

    Buena metáfora, Pepe

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