Reforma

Por Pepe Monteserín (15 de marzo, 2009)

Fray Benito Feijoo era muy independiente y, por eso, un punto huraño. “Cierra la puerta por fuera”, decía a los que iban a su celda a dar la vara y rayarle el suelo de castaño. Además de visitas personales, los admiradores le enviaban cartas al Tránsito de San Vicente, nº 5 (33003) Oviedo. Un arquitecto solía incluirle propuestas, apremiando acuse de recibo, para modernizar la estancia, bajar techos, cambiar muebles… Harto el mosén, le envió una postal para quitárselo de encima: “Caballero, sepa usted que me he muerto y, por lo tanto, no podré tener el gusto de contestaros nunca más”. No obstante, la categórica nota, nuestro sabio recibió otra carta del técnico, en cuyo sobre ponía: “Att. Fray Benito Feijoo, en el otro mundo”, e incluía una propuesta para ampliar escaleras, tirar tabiques y renovar la celda. Post mortem, no podía ser de otra manera, fue aceptada.

Categoría: General | Comentarios(0) | marzo 2009 |

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