Belén

Por Pepe Monteserín (23 de diciembre, 2008)

Mi compañero de coro, que no de cuerda, José Manuel Álvarez Rueda, gran cocinero oí, me advirtió que jamás limpie pescado de mar con agua dulce, si no quiero echarlo a perder. Para comprobar la diferencia, después de comer sardinas, previamente martirizadas bajo el grifo de casa, cantamos “Adeste fideles” y resultó un desabrido delasolré, con aliento a sodio y resquemazón de garganta; repetimos actuación tras degustar sardinas descamadas, evisceradas y lavadas en agua cantábrica y se nos dilató el paladar, al alma nos llegó el bocado y nos salió un himno sazonado como Dios manda. “Adeste fideles, laeti triunphantes, venite, venite in Bethlehem”; Venid fieles, alegres y triunfantes, venid a Belén. Aviso: si camino a Belén compráis sardinas en Tiberíades, no riñáis al pescadero cuando las lave a manguerazos; el mar de Galilea es de agua dulce.

Categoría: General | Comentarios(0) | diciembre 2008 |

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