Tirititrán

Por Pepe Monteserín (30 de agosto, 2008)

Cuando uno canta, apenas repara en lo que dice. La música es esencial, la letra pamplinas; de ahí que, con frecuencia, olvidemos el texto y nos quedemos con el tirititrán. Por ejemplo, la OSPA es toda ella tirititrán. Mucho rasgué “Sapo cancionero”, de Los Charchaleros, y ahora me entero, mientras veraneo al lado de una laguna, de que los sapos son tenores de los charcos. “Tú te sabes feo y contrahecho”, entonábamos en “Casa María”, cerca del Postigo, con acordes de re, sí-séptima y mi menor, y asumíamos al sapo rechoncho, de ojos prominentes y piel con verrugas, pero nunca me había percatado de que por eso el sapo ocultaba su fealdad y cantaba su melancolía por la noche. Ocurre a veces: unos croan a la Luna, otros brindan con el Sol. Flaubert intentó prosa de tirititrán. Hoy me apetecía hablar de Oviedo, cantar Oviedo sin decir nada.

Categoría: General | Comentarios(0) | agosto 2008 |

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