Suelo

Por Pepe Monteserín (24 de agosto, 2008)

No fue en la Mar de Oviedo, fue en la de Santillana, en el Sardinero; llegué temprano, con mi toalla y mis chanclas; subía la marea, me tendí en el límite de la arena seca con la húmeda, para hacer planes a largo plazo y empadronarme en la playa, y me enfrasqué en un inconfesable best seller de Stieg Larsson. Enseguida, llegó una familia que, con toda la bahía para ellos, enroscó su sombrilla a mis pies y se acantonó en torno, con sus pelotas y cojonazos hinchables, sus móviles y sus conferencias con familiares del interior. Pero, ¿qué ocurrió? Dos capítulos llevaría yo leyendo, la Tierra rotó un poco (“il sole no si move”) y mis vecinos vinieron a verme: “Señor, esta sombra que usted goza es nuestra”, y me mostraron la factura de su sombrilla. Un desalojo parecido podría sufrir más de un empresario que instaló su empresa y su vida en el polígono industrial del Naranco.

Categoría: General | Comentarios(1) | agosto 2008 |

1 Respuesta a “Suelo”

  1. Jóse Escribió:

    disculpe ud. mí ingenuidad…
    su nota ¿es una alegoría?, ¿una metafora?, ¿o una anecdota cn colofón sacástico?.
    PD: fuí compañero de un Monteserín entre el ´63 y ´65 en el colegio Loyola de Oviedo. ¿Será Ud. mismo?

Escribir comentario