Tomillo

Por Pepe Monteserín (21 de agosto, 2008)

Mañana, con este periódico y 1,40 euros más, tendréis tomillo. De tomillo hay cientos de especies; en Oviedo es frecuente el “Tymus praecox”, que puede encontrarse en la cuenca del Nalón, en la del Gafo menos, en pedregales, en collados, en tejados expuestos al sol, en matorrales, en terraplenes, en El Corte Inglés (sección “Especias”), en tierras calcáreas, arcillosas y silíceas, o sea, hasta en la sopa; también lo hay en el Naranco, donde la antigua cárcel, si es que no lo expropiaron. Además de curar ampollas, espanta los mosquitos y la polilla. En tiempos de crisis, enganchado en el ojal de la camisa, da coraje al portador. Pero su propiedad más importante es su esencia, su agradable aroma, que disimula el tufo de pies e impregna las botas de quienes lo pisotean. Parafraseando el refrán judío: “Vete al talud de La Ería, que Dios da de balde su perfumería”.

Categoría: General | Comentarios(0) | agosto 2008 |

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