Estatua

Por Pepe Monteserín (28 de julio, 2008)

Me gustan más las esculturas en el banco de un parque que a lomos de caballo, entre otras cosas porque en el primer caso invitan a sentarse con ellas, mientras disuaden las ecuestres de inalcanzable grupa. Manuel Linares, junto a la iglesia de San Juan, nos presenta a Luis Riera cercano y relajado, lejos del hierático Gaudí, envarado frente al palacio de los Botines, en León. Uno alcalde, otro arquitecto, de pies a cabeza. De Jacinto Benavente fundieron sólo la cabeza y, en su presentación, una maliciosa le dijo al homenajeado: “Maestro, hermoso busto, pero sin sexo”, en referencia a la supuesta homosexualidad del de Galapagar. Éste recogió la indirecta y, siguiendo la misma línea de la fábula, contestó: “Señora, se deja usted algo”. Quiso saber ella qué, y contestó el dramaturgo mirándola fijamente: “No ha completado usted la cita; Samaniego añade: Dijo la zorra”.

Categoría: General | Comentarios(0) | julio 2008 |

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