¡El banquero!

Por Pepe Monteserín (24 de julio, 2008)

Poco se dejan ver los vendedores ambulantes que se anunciaban con una flauta de pan y gritaban: “¡Afilador y paragüero!”, “¡El calderero!”, o “¡Empanadas de carne y de pescado!”, como decía Alberti. Ayer escuché “¡El ajero!”. Buhoneros se les llamaba; su nombre venía de la onomatopeya “buff”, expresiva de la manera de ensalzar su mercancía, generalmente cosas de poca monta. Hoy me asomé a la ventana sorprendido por “¡El banqueeerooo!”, así se desgañitaba un encorbatado viejo, con atillo al hombro, por la zona del Picayón y la calle Magín Berenguer, con intención de dirigirse a los depósitos del Cristo. Salí de casa y me fui tras él para que me reparase un billete de cien; entonces me habló de la crisis, del Íbex-35 y el mercado de futuros, del euríbor, del Brent, de los tipos de interés preferencial, de las “telecos”, de GAM, de la Central Lechera… ¡Buff!

Categoría: General | Comentarios(0) | julio 2008 |

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