Luis G. Valdés

Por Pepe Monteserín (6 de julio, 2008)

El sábado en el Ayuntamiento de Pravia, la Asociación Cultural Manuel López de la Torre, que preside José Antonio Martínez, acompañado de los directivos Valle Iturrate, Cristina Jerez, José Luis Barrera y Luis Solar, además de las autoridades municipales, entregó el “Galardón de Oro Reina Adosinda” a Luis García Valdés, profesor de piano, director de la Banda de Música de Pravia y durante muchos años director de la coral polifónica “Santiago López”, fundada en 1929, que actualmente dirige Pepe Avello y preside Galo Fernández.
En su breve disertación, destacó José Antonio Martínez (el mejor cronista vivo de la villa praviana) uno de los méritos de Luis: hacerlo cantar bien a él, durísimo de oído; participaba José Antonio en el antiguo coro de Acción Católica, y Luis logró el milagro con la obra de Chapí “El rey que rabió”, en la parte denominada “Coro de doctores”; libreto de Miguel Ramos Carrión y Vital Aza, en la parte de: “Juzgando por los síntomas / que tiene el animal, / bien puede estar hidrófobo, / bien no lo puede estar, / y afirma el gran Hipócrates / que el perro en caso tal / suele ladrar muchísimo o no suele ladrar… /… Y de esta opinión nadie nos sacará. / ¡El perro está rabioso! ¡O no lo está!”.
Luis Valdés, ante el aplauso y expectativa de los asistentes, tomó la palabra y, con voz entrecortada, relató la anécdota del fallecido José Iturbi, pianista y compositor valenciano, cuando, hace muchos años, con motivo de la inauguración de un piano en Avilés, lo invitaron no sólo a estrenar el instrumento sino a dirigir unas palabras al auditorio: “Cuando tengo que tocar, tiemblo, pero si tengo que hablar, muero”. Así, Luis, justificó su nerviosismo para agradecer el galardón, ante los ánimos y besos que le lanzaban emocionadas desde la fila primera sus hermanas mayores (Carmen, Visita, Ramona y Falina), nietas del muy conocido ebanista Manolín de Dios, así llamado porque fue un niño tan guapo que siempre hacía de diosito en el nacimiento viviente de la Navidad praviana.
Mucha tradición musical hay en Pravia. Buena prueba es que, allá por los años de la posguerra, cuando en los bares se exhibía carteles con este texto: “Prohibido cantar”, el alcalde de Pravia, Santiago López (fundador de la coral que llevaría su nombre), levantó esa prohibición, o mejor dicho, la arregló de tal manera que ahora en los bares de nuestro concejo, ya de manera tácita, ya explícita, luce esta consigna: “Se prohíbe cantar mal”. O sea, “Podéis cantar”. Precisamente gracias a Luis, ya nadie desafina.

Categoría: Tengo de coger la flor | Comentarios(0) | julio 2008 |

Escribir comentario