Sueños

Por Pepe Monteserín (22 de junio, 2008)

En los años 70, Lucas, un conocido ovetense pasado de rosca, me contó en un banco del Bombé que había estado soñando con un carajillo; que, ilusionado y con permiso de los angelitos, encendió un infiernillo, vertió café en un cazo, un chorro de ron, una raspa de piel de limón y lo puso a calentar, pero en ese momento despertó y al carajo el carajillo. “¡Maldita sea!”, lamentó Lucas, “¡si lo hubiera tomado frío me habría dado tiempo a beberlo antes de despertar!”. Hoy domingo no voy a esperar a las dos para quemarme con Alonso en la parrilla de Magny-Cours, ni a las nueve a ver si el asturiano Villa le enchufa un gol a Italia, ni esperaré a que Gabino readmita a las bibliotecarias en calurosa bienvenida, ni siquiera aguardaré a que la hoguera de San Juan venza a las tinieblas. Hoy pasaré de la realidad y leeré desde temprano para soñar con lo que me interesa, antes de que se esfume.

Categoría: General | Comentarios(0) | junio 2008 |

Escribir comentario