Merluza (VI)

Por Pepe Monteserín (19 de mayo, 2008)

Luisma me previene del anisakis; dice que en la pescadería le mostraron varios de esos bichos extraídos de una merluza y que, según los investigadores del Centro Tecnológico Azti-Tecnalia, el 100 por ciento de las merluzas albergan ese parásito. Para evitar el dolor abdominal, náuseas, vómitos o alergia que puede causar la ingesta de estas larvas, hemos de limpiar bien la merluza fresca, eviscerarla lo antes posible y congelarla a una temperatura inferior a -20º, o cocerla a más de 60º; no está garantizada su eliminación por salmuera y los métodos por presión sólo funcionan a pisotones, cerciorándose de que no queda bicho viviente. Otra manera sería preparar la merluza “a la penicilina”, con sulfamidas, pimiento, tetraciclinas, ajo y antiinflamatorios no esteroideos, o pasar de todo y someterse a cirugía después de comer; pero, ¡cuidado!, ¿hay en Oviedo restaurantes de cuatro tenedores y un bisturí?

Categoría: General | Comentarios(0) | mayo 2008 |

Escribir comentario