Luisa Fernanda

Por Pepe Monteserín (16 de mayo, 2008)

Teníais que oírme en la ducha la romanza de Vidal: “En una dehesa de la Extremadura tengo una casina, blanquita y chicuca; parece un palacio mi pobre casina, pues guarda una moza como una infantina. Me llena de gozo saber que la moza me aguarda y me espera contando las horas; pensar que la tratan igual que a una reina, y ser en mis prados el rey que la espera”. Y me enjabono con: “¡Ay, morena, morena clara…”. Y me aclaro: “Por los encinares de la mi dehesa los vareadores van a su faena; por los encinares voy en mi caballo pa ver a la moza que me ha enamorado. Será, si Dios quiere, el ama y señora de mis encinares y de mi persona, y de los pastores de la dulce gaita que harán las delicias de su soberana”. Y me desahogo: “¡Ay, morena, morena clara; ay, mi morena, qué gusto da mirarla! Toda la vida mi compañera, toda la vida será la mi morena”. Hoy la canto por lo bajini en el Campoamor; mañana la cuento.

Categoría: General | Comentarios(0) | mayo 2008 |

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