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23 d+00:00 abril, 2010

Los profes y la SGAE

Por Paco Redondo

(Resumen de artículos publicados en la edición de papel de La Nueva España de Gijón)
LOS DOCENTES ASTURIANOS, ESTANCADOS
Asturias tiene un 2´5 % de la población española, pero las plazas docentes ofertadas en las oposiciones de 2010 no llegan al 1%. Y eso a pesar de que la ratio de alumnos por docente en la escuela pública en el Principado, contrariamente a lo que pregona la administración educativa asturiana, es superior (9´3) a otras comunidades autónomas con población similar, Aragón (9) y Extremadura (8´8), según los institutos de estadística regionales oficiales correspondientes.
Y al ser las oposiciones bianuales, a los miles de opositores cuyas especialidades no se convocan, les condena a permanecer 4 años fuera del sistema público docente asturiano. A quienes ya están solo se les abona el nivel I de incentivos autonómicos, en tanto que los sanitarios perciben el nivel III. A sumar a los continuos retrasos y errores en los procesos administrativos chapuceros, por ejemplo concurso de traslados.
Se cuestionan así los discursos políticos que proclaman la prioridad de los gastos sociales, el necesario pacto de Estado por la Educación, el Estatuto Docente Nacional, la reducción de la tasa de interinidad al 8%… y se contradicen con los hechos, datos y presupuestos. Solo una oferta de empleo público suficiente asegurará la calidad de la enseñanza asturiana y la estabilidad de las plantillas y programas, evitando la precariedad en el trabajo educativo.

LA SGAE DA EL CANTE
Desde las tiendas aseguran que no van a pagar por poner música o la radio y que prefieren dejar en silencio a sus clientes antes de abonar las tasas a la Sociedad General de Autores (SGAE), que les parecen «abusivas e injustas». Los comerciantes optarán por el silencio, mientras la SGAE se defiende diciendo que sus «espías» no son más que una red de agentes que ayudan al cliente. «Les informamos de que están usando un repertorio protegido, y les facilitamos que gestionen las licencias», aseguran.
Los excesos se vuelven contraproducentes. Vivamos del trabajo o pensión actual no de los éxitos pasados o de la herencia de nuestros abuelos, de ahí la clásica expresión latina “no conviene dormirse en los laureles”. ¿Nos prohibirán bailar gratis Paquito el Chocolatero en las bodas?. La patente de la máquina de vapor de Watt retrasó el inicio de la revolución industrial. Con más medicamentos genéricos habría menos enfermedades en África.
La sociedad del mérito debe reconocer las aptitudes, el esfuerzo y la perseverancia. Si paras en un semáforo conduciendo un coche modesto junto a otro lujoso, no debes desear que se le pinchen las ruedas, sino en cómo comprar tú otro si lo valoras importante. El “Superhombre” es quien se supera a sí mismo conviviendo, no quien pretende imponerse sobre los demás o vivir a costa de los demás (incluidos políticos corruptos).

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