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9 d+00:00 abril, 2010

¿Con IVA o sin IVA?

Por Paco Redondo

(Resumen de artículos publicado en la edición de papel de La Nueva España de Gijón)

Sería más justo subir el impuesto sobre las medianas y grandes herencias
Por un apurado 176 frente a 170 ha salvado el gobierno socialista de Zapatero la votación en el Congreso de los diputados la votación sobre la subida del impuesto del valor añadido (IVA), tanto por cierto que se aplica sobre los intercambios comerciales de mercancías o determinados servicios. Cuando las cifras no cuadran hay dos maneras evidentes de corregir la situación, reduciendo los gastos y/o aumentando los ingresos.
El IVA es un impuesto indirecto. Un ejemplo claro es el de la gasolina. Si por cada litro de carburante que echamos al vehículo pagamos más de un 50% de impuestos, ese porcentaje lo paga igual por cada litro quien tiene un coche de lujo y quien tiene un coche modesto. Por ello suelen considerarse los impuestos directos personalmente más justos y los indirectos más injustos, pues afectan igual al rico y al pobre.
No está nada claro que un aumento del impuesto del IVA vaya a significar un aumento de la recaudación fiscal. Primero porque el núcleo del asunto es el crecimiento económico o aumento del PIB (valor de la riqueza anual producida), y segundo, recordemos la típica pregunta: ¿Quiere la factura con IVA o vale una nota sin IVA?, porque lo que puede provocar es un aumento de la denominada economía sumergida, es decir paralela o no declarada.

AUTOPISTAS DEL MAR
Las autopistas del mar se plantean como núcleo del transporte intermodal “puerta a puerta”, para el servicio de transporte marítimo-terrestre internacional, concentrando infraestructuras, flujos y esfuerzos en itinerarios específicos para abaratar costes. Se trata de enlazar puertos distribuidores de tráfico (hubs) con sus zonas de hinterland, regiones con densas áreas productivas, comerciales y consumidoras.
En el caso gijonés la conexión con Francia se sitúa un poco en los límites estimados de probable rentabilidad. La distancia con el área de París es de unos 1.200 Kms. y con Londres de unos 1.500. Por ello podría ser positivo considerar la posibilidad de reforzar la ruta con una etapa hasta Gran Bretaña, a través por ejemplo de un puerto como Southampton, a 110 kms. de Londres, del que Gijón está más cerca que Bilbao o Coruña.
La gran ampliación del Musel, en términos más razonables que la inicialmente prevista mastodóntica 3C que echamos abajo con presión popular y argumentativa, debe rentabilizarse. Al margen de la polémica sobre sus sobrecostes no suficientemente explicados, se hace necesario buscar alternativas ante el freno del polo energético actualmente cuestionado por la crisis económica. Lo que beneficie al Musel le beneficiará a Gijón y a Asturias.

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