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30 d+00:00 noviembre, 2008

Garzón constata que Franco murió

Por Paco Redondo

(Resumen del artículo publicado en papel por La Nueva España de Gijón)
franco_75.jpg ¿Qué podemos pensar de la seriedad de un Juez, que en vez de administrar Justicia entre los vivos, se dedica a constatar que los personajes históricos de siglos pasados murieron? No es cuestión de aplaudirle porque quiera condenar el franquismo y el franquismo fuera una dictadura, ni de criticarle por no perseguir a Fidel Castro u otros dictadores como persiguió a Augusto Pinochet. La Justicia debe ser igual para todos, al margen de ideologías.
Con el Juez-Estrella Garzón hemos topado. Ahora constata que Franco murió en 1975, y se inhibe de la inquisición general que pretendía abrir. Si la divisa de la Justicia es ser ciega y llevar una balanza, como símbolos de su independencia de partidismos, y ponderación de hechos y pruebas, el Juez ha querido meterse a justiciero progre de un pasado histórico de trágica y cruel guerra civil, que los españoles decidieron civilizadamente superar durante la transición democrática.
No puede ser que la decisión sobre la constitucionalidad del Estatuto de Cataluña dependa de si ganan 8 a 7 los propuestos por el PSOE o el PP. Lo que una España liberal y próspera necesita es una auténtica separación de poderes, jueces independientes y rigurosos, a tono con el país moderno y la sociedad democráticamente avanzada que propugnamos, sin caer en protagonismos personales ni caricaturas extemporáneas.

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