»  LNE
15 d+00:00 agosto, 2008

Paliar la crisis

Por Paco Redondo

(Publicado en La Nueva España de Gijón el miércoles 13 de agosto)
500eurore_hr.jpg Hay crisis económica en España en 2008 y además intensa. Con el PIB en crecimiento cero, inflación en torno al 5% y aumentando el paro en verano, España en otoño -cuando termine la temporada turística- va a ser una fábrica de parados. Que otras naciones como Dinamarca, Irlanda o Italia estén peor, decreciendo, no es consuelo inteligente. Como contrapunto, empiezan a verse las primeras luces al final del túnel: baja el precio del petróleo y el valor del euro ha tocado techo.

España está más expuesta a esta crisis de estanflación, por la gran cantidad de mano de obra inmigrante llegada en el último decenio, su elevada dependencia de la importación de energía petrolífera, pinchazo de la burbuja inmobiliaria y exposición del sector turístico a las coyunturas del consumo. Hay tres opciones para frenar la inflación: diversificar el abastecimiento energético, controlar el exceso de crédito y deuda, y aumentar la oferta de bienes y servicios demandados.

En estar circunstancias es complicada la presunción para 2009, cómo evolucionarán los precios del petróleo el próximo invierno y cuándo tocará suelo la burbuja inmobiliaria. Aún así el cuadro macroeconómico del ministro Solbes para 2008 estaba obsoleto al día siguiente de su publicación: Exportación + 4´1%; Importación, + 2´6%. El déficit comercial español ha aumentado en el primer semestre de 2008 un 13%. Habría que ahorrar más y no pedir créditos por encima de nuestras posibilidades.

Aparte de la demagogia electoral de negar la posibilidad de crisis, ha habido medidas del gobierno central del PSOE de Zapatero erróneas. Como el descuento de los 400 euros de impuestos (copiada de otra anterior de Bush de efectos parciales), 200 de ellos en junio 2008 provocando más inflación y acabando con el superávit; debería haberse distribuido en 12 mensualidades entre junio 2008 y junio 2009. O haber concluido el plan prever, zancadilla a la industria automovilística, o mantener visados y tasas para los europeos orientales, zancadilla para el turismo.

En cuanto a las medidas del gobierno madrileño del PP de Esperanza Aguirre, el promover viviendas en alquiler con opción a compra (la renta anual del 4´5% es cara) y rebajas de notarías del 10% es una medida positiva. Sin embargo la total liberalización de horarios comerciales es ultraliberal y contraproducente; aunque a corto plazo cree empelo en grandes superficies comerciales, a medio plazo puede arruinar a pequeños comerciantes autónomos y provocar más paro.

Necesitamos una alternativa para paliar el paro en 2009. Plantean un PIB nominal 2009, +3´5 % y dicen crecerá el 1%: ¿Alguien se cree que la inflación en 2009 va a ser del 2´5 %? Más bien, frente al 7% de aumento del gasto que proponía antes el PSOE (ahora el 3´5%) y el 2% que propone el PP, habría que pensar en una tercera vía del 5%: Una inflación del 3% y un intento de aumento del PIB del 2%, frenar más los gastos corrientes que las inversiones productivas, liberalizar los servicios y pensar en aumentar la edad de jubilación.

El papel del Estado en la economía de mercado ha de ser en cierto modo como el del árbitro en el partido de fútbol. Si es protagonista del evento, malo; y si no pita falta o saca tarjeta amarilla cuando hace falta, peor; debe favorecer el desarrollo del juego. Si el Estado español quiere ser empresario central en muchos sectores (como aeropuertos), malo; y si no crea infraestructuras, impide monopolios y favorece el mercado, todavía peor; aún con menos fondos UE y coyuntura europea difícil debe impulsar el crecimiento económico.

Escribir comentario