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23 d+00:00 mayo, 2008

La Educación española

Por Paco Redondo

(Publicado en La Nueva España de Gijón el miércoles 21 de mayo)

anpe01-06c.jpg La administración asturiana continúa con su errática política educativa regional. Además de tener paralizada la carrera profesional –discriminando en salarios a más de 10.000 docentes respecto a los funcionarios sanitarios-, tuvo que publicar en BOPA dos correcciones de errores a la convocatoria de oposiciones de Secundaria de este año, cuya gestión perdió y ahora mediante un nuevo decreto de delegación de competencias de Administraciones Públicas vuelve a recuperar la Consejería de Educación.

Tras tres décadas de evolución, el desarrollo del Estado de las autonomías ha entrañado aspectos positivos, como en los casos de una creciente descentralización administrativa y cercanía a los ciudadanos, y otros negativos como no haberse asentado un modelo territorial y financiero equilibrado, la burocracia a veces confusa y la creciente deriva confederal de algunos territorios, en el contexto de unos resultados académicos por debajo de la media europea.

Hay que hacer balance y encontrar el justo término medio. Lógicamente no se trata de volver al Estado centralista ni de que la Administración central ejerza en exclusiva todas las competencias educativas, sino de la reivindicación del necesario consenso entre las principales fuerzas políticas nacionales en torno a unos puntos básicos, capaces de encauzar que lo importante es lo que se aprende –y no sólo cómo se podría aprender sin esfuerzo- y superar el guirigay confederal.

Entre ellos un Estatuto Docente Nacional que recoja las características, derechos y deberes profesionales incluyendo el reforzamiento de la Alta Inspección del Ministerio de Educación, la cláusula de revisión anual automática según inflación, excepto en años de crecimiento económico inferior al de población, y el mismo tratamiento para medicinas para los jubilados docentes (que ahora deben pagar en parte) que para el resto de jubilados.

Hay que garantizar un suficiente y correcto aprendizaje de la lengua, geografía, historia y cultura española comunes en todos los territorios del Estado español. Con derecho a la libre movilidad mediante concurso nacional de traslados todos los años. Los méritos deben valorarse por los principios de justicia y proporcionalidad. No puede ser que 3 cursos de 30 horas puntúen más que uno de 180 horas.

Basta ya de marginar la lengua española en la enseñanza y administración periféricas. Precisamos un bilingüismo integrador. El requisito lingüístico autonómico debe ser mérito posterior y no a priori para la obtención de plazas docentes, quienes las obtengan deben disponer después de cursos para acreditar el dominio efectivo de ambas leguas cooficiales en sus respectivas Comunidades. No es progresista sino absurdo que la Educación en España sea anti-española.

En definitiva, en el contexto de las 8 competencias básicas establecidas por la Unión Europea, el Estado español debe recuperar las competencias fundamentales de Educación, se trata de avanzar hacia un aprendizaje con mayor eficacia, acorde a los cambios y los retos de los nuevos tiempos. Con estabilidad legislativa, una inversión suficiente, una apuesta por la igualdad de oportunidades en una enseñanza de calidad, y un reconocimiento de la autoridad del profesorado.

4 comentarios

  1. Nesalem dice:

    Te olvidas de la discriminación salarial que sufrimos quienes no firmamos ese papel en blanco mal llamado carrera profesional. Somos un 10% de profesores quienes nos hemos negado a firmar un cheque en blanco a cambio de 2,500 euros y una paga de “productividad” mensual.

    El resto, el 90%, lo firmaron a cambio de ese dinero. Se vendieron a cambio de dinero. Perdieron la moral a cambio de 2,500 euros. Y ahora el 10% ha quedado sin cobrar un dienro que le correspondía y no cobra “producción” haciendo lo mismo que los demás.

    Pero tú te olvidas de esto. No lo mencionas. Y cientos de profesores a quien considerábamos honrados y valientes y poseedores de cierta ética se vendieron miserablemente por dinero y firmaron un documento ridículo.

    Pero lo obviáis. Ya lo tenéis racionalizado.

    No obstante nosotros seguimos aquí y seguiremos recordándoos que firmásteis lo que no debíais y que venga lo que venga lo tenéis bien merecido.

  2. sevares dice:

    Aquí había un comentario, ¿qué fue de él?

  3. pacoredondo dice:

    Hola Sevares: Todos los comentarios se publican, salvo que sean ofensivos, a mi no me han mandado aviso al email desde La Nueva España -como hacen automáticamente- de que hayas publicado ningún mensaje anterior, de modo que olvidarías dar a enviar o se te colgaría el ordenador. Puedes poner todo lo que quieras siempre que te apetezca, y discrepar y plantear lo que creas oportuno, tanto aquí como en el foro de debate en http://www.pacoredondo.com y en los grupos de facebook, siempre respetuosamente, claro. Un cordial saludo, Paco Redondo.

  4. pacoredondo dice:

    Hola Nesalem: Estoy de acuerdo contigo en que la Administración asturiana ha procedido de manera chapucera y lo califico de “política errática”. El artículo versaba sobre la necesidad de que el Estado español recupere competencias fundamentales de Educación ante el guirigay confederal. Reclamaba, reclamo y seguiré reclamando una carrera profesional objetiva e incentivadora que premie la experiencia y dedicación de los docentes, ahora están discriminados los que no se pueden incorporar al 1º Nivel -se dijo se pagaría sólo por tener 5 años de antigüedad- y estamos discriminados respecto a los sanitarios que ya cobran el 3º Nivel salarial. La convocatoria de las oposiciones ha sido otra chapuza, como no convocar la mesa sectorial de educación, reivindicación en la que parece estamos de acuerdo todos los sindicatos docentes asturianos. Un cordial saludo, Paco Redondo.

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