Teddy y los clásicos

Por Luis M. Alonso (15 de agosto, 2009)

La voracidad recaudadora de la SGAE no encuentra límites. Ahora, ha penetrado en el territorio de los clásicos del teatro adaptados para reclamar derechos de autor. Cualquier día de éstos lo hará en los domicilios por si puede sorprender al que canta debajo de la ducha una canción de Lennon y McCartney. El problema ya no es quién se lo lleva y cómo se lo lleva, ni la forma en que se reparte: sino el estilo con que esta organización se arroga el derecho de pernada para exigirle a un pueblo que pague por representar una obra reescrita, desconozco hasta qué punto, por un escritor que, además, ha cedido sus derechos a la población.

Probablemente, con la actuación depredadora de esta Sociedad General de Autores, cada vez más querida por los españoles, se pueda volver a reescribir la historia del alcalde de Zalamea y también la de Fuenteovejuna. Tanto una localidad como otra acostumbran a representar por tradición las obras que las han hecho famosas y, ambas, sufren el acoso de los buitres. El actual alcalde de la localidad extremeña, Javier Paredes, tiene la oportunidad de reencarnarse en Pedro Crespo, y los habitantes de la cordobesa Fuenteovejuna, de reaccionar todos a una frente a la rapiña de la SGAE. Teddy Bautista va a conseguir revitalizar a los clásicos: hacer del teatro de Calderón y de Lope una realidad incluso para las víctimas de la LOGSE. Pretende hacerlo cobrando los derechos de autor como si el trabajo de los grandes del Siglo de Oro le perteneciese de igual modo que el de Víctor Manuel.

En el caso de Zalamea ya no existe copyright de Calderón, y el adaptador, coma arriba o abajo, ha donado su trabajo al pueblo, que representa coralmente la obra todos los años. Pero eso le importa un bledo a la SGAE. Lo mismo que le da igual el altruismo de los vecinos que la representan. Los nuevos inquisidores del euro no han podido encontrar un ejemplo mejor para contrastar la injusticia. De lo que me alegro.

Categoría: Sol y Sombra | Comentarios(0) | agosto 2009 |

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