El tiro por la culata

Por Luis M. Alonso (24 de febrero, 2009)

Ahora si que al cazador le ha salido el tiro por la culata. En todos los órdenes, incluso en el del escarnio, la mofa y la befa que supone que a uno le obliguen a dimitir y tenga que escuchar, al mismo tiempo, que la suya es una decisión valiente. Y eso, mucho me temo, es lo que le ha pasado al ministro que abatía muflones sin enterarse, según él, dónde, si en Jaén o Puertollano, y si era necesario disponer de licencia para matar en ésta y en la otra comunidad.

A Bermejo, al que los suyos primero llamaron torero, digo yo que por su entereza y coraje, le aplauden ahora por dimitir. Y los que no lo hacen le expresan su rendida admiración y hasta cierta envidia. El propio presidente del Gobierno ha dicho que él no tenía la intención de destituirlo y que fue el mismo ministro de Justicia el que tomó la decisión. Calificó su iniciativa de ejemplar, quitando importancia a la cacería con el juez campeador y el jefe de la Policía judicial, «un olvido», a su juicio.

Pues nada, mi modesta enhorabuena al hombre que se ha comportado con tanta cautela y esmero en el ejercicio de su responsabilidad pública. Mi enhorabuena por la dimisión y mi admiración sin reservas por todo lo que ha hecho durante este tiempo por la Justicia. El ministro Mariano Fernández Bermejo pasará a la historia de España como uno de los servidores públicos que más ha contribuido a las relaciones en el ramo que representa -sólo hay que ver su grado de aceptación entre los jueces-, a favorecer la concordia entre los españoles de diferentes credos políticos y, sobre todo, por su apego a la salud de los muflones y los jabalíes. No hay nada reprochable en su estricta conducta de hombre de Estado. Sólo los muy sectarios no sabrán reconocerle el mérito de su conducta y el arrojo de su dimisión.

Solbes se ha apresurado a manifestar que envidia a Bermejo. Y Magdalena Álvarez ha declarado desde Siberia: «La dimisión me deja helada. Pero me estoy calentando las manos de tanto aplaudir».

Categoría: Sol y Sombra | Comentarios(0) | febrero 2009 |

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