La normalidad del Antroxu

Por Luis M. Alonso (22 de febrero, 2009)

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El Antroxu debe de ir por los veinticinco años en Avilés desde que remontase en su nueva etapa. La sensación de normalidad es lo que más distingue al Carnaval en estos momentos. Alguien podría pensar que un Carnaval basado en la normalidad es en sí mismo una anomalía. Pero no. Digamos que la ciudad vive, por obra y gracia de sus concejales, una ficción todo el año y cuando llegan estas fechas lo que toca es replegarse en busca de la autenticidad. Y se consigue, aunque sea recurriendo como leitmotiv a la televisión, la caja que mejor interpreta nuestro catódico surrealismo.

Pero el Antroxu avilesino no siempre fue normal. En otra época no demasiado lejana tuvo un componente de transgresión impropio de una celebración de estas características. Porque ¿díganme qué Carnaval reconocido en el mundo no funciona de manera reglada? Ninguno, verdad. ¿O acaso no está reglado el frenesí de las escolas de samba en Río? ¿O cualquier baile de máscaras en Venecia? ¿Qué creen qué pasa con las murgas de Cádiz? ¿O el pastiche carioca de Tenerife?

En Avilés el Antroxu tiene sus reglas, que son las que, al paso de los años, le han permitido convertirse en normal. Tener un aire de normalidad y un aspecto de burbuja bastante más creíble que cualquier otra propuesta municipal.

Sigue el globo

El actor Kevin Spacey ha asistido en Barcelona al congreso mundial de teléfonos móviles. Elogió las virtudes de los celulares como nuevos soportes para ver en ellos películas de cine. Spacey es como si siguiera encasillado en el papel que interpretó en «Glengarry Glenn Ross». Y puestos a vender, lo último que ha vendido es que le gustaría hacer de Avilés uno de los principales centros dramáticos del mundo. Eso sí, el actor norteamericano suspendió su visita a la ciudad que ve como un referente del teatro por problemas de agenda. «El Niemeyer se está convirtiendo en uno de los centros culturales más importantes del mundo y quiero respaldar toda la actividad que allí se desarrolle, en especial las que estén relacionadas con el teatro». Inmediatamente voló a Roma. Y sigue el globo.

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Un buen salón

El Salón de la Alimentación y del Equipamiento del Norte, que se ha celebrado esta semana en el pabellón de exposiciones de La Magdalena, ha resultado un éxito, por el que habrá que felicitar a la Cámara de Comercio de Avilés. La presentación de los stands, el interés de lo expuesto y la alta afluencia de público confirman el buen trabajo realizado por los organizadores. Las actividades en torno al vino y a la gastronomía han significado un brillante contrapunto de la programación centrada en la hostelería y los jóvenes cocineros que compitieron en los concursos.

De la misma manera habría que felicitar también al Ayuntamiento, que, por primera vez, presenta un pabellón de exposiciones digno de ese calificativo, tras las reformas en el recinto. Ahora bien, la pregunta es si se va a insistir en que la feria de ganados se siga celebrando allí. ¿Resulta tan complicado ver la incompatibilidad?

Avilés confidencial
El Ayuntamiento de Avilés se ha resentido en los últimos tiempos por la fuga de funcionarios valiosos. Dos de ellos abandonaron no hace todavía demasiado la Intervención y la Tesorería. Otro, en un tiempo tampoco demasiado lejano, dejó Urbanismo. Ahora, la siguiente baja podría ser la del secretario municipal, José Valdés Cao, desde la década de los ochenta en el Consistorio. Se trata de una pieza fundamental en el funcionamiento de la Administración avilesina. Valdés Cao está pensando en cambiar el Consistorio avilesino por la Diputación de León, donde podría ocupar la vicesecretaría. La encargada de sustituirlo sería la actual oficial mayor, Pilar Pontón, otra excelente profesional, pero, a su vez, está dudando si acepta una oferta de Cadasa. La probabilidad de que ambos dejasen la Administración local sería una mala noticia para el Ayuntamiento de Avilés. De hacerlo uno de los dos, sería la mitad de una mala noticia.

Categoría: La espuma de las horas | Comentarios(0) | febrero 2009 |

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