Sin novedad por las alturas

Por Luis M. Alonso (31 de enero, 2009)

La alta costura es ajena a la recesión. Lo dijo, primero, el modista Oscar de la Renta y ahora lo avalan los desfiles de Dior y Chanel, a los que no ha faltado nadie, según ha declarado Didier Grumbach, presidente de la Federación Francesa de la Costura. A una gran casa parisina, una colección con desfile le sale por tres millones de euros. En las alturas nadie se marea por una cuestión de dinero, al menos nadie se marea como sucede en las plantas bajas del edificio. Eso siempre ha sido así, por razones más que obvias.

El vértigo de la economía a quien verdaderamente sacude es a los pobres. Puede que haya algún cínico dispuesto a mantener que pierde más quien más tiene, pero a lo que nos estamos refiriendo no es simplemente a una pérdida cuantificada o material, sino a que la casa se venga encima. Y eso está ocurriendo ahora, al menos, en 820.000 familias españolas que tienen ya a todos sus miembros en el paro. La noticia de que la alta costura desconoce la recesión debería producirle a uno de estos desempleados la misma sensación que al pueblo hambriento de París, cuando la reina que perdió el zapato camino de la guillotina le invitó a comer pasteles a falta de pan.

Probablemente no habrá parados que pierdan el tiempo, por mucho que les sobre, en enterarse de los buenos auspicios de la alta costura. En una situación dramática así, la primera preocupación es no tener que volver a preocuparse.

Tampoco les interesará seguramente el desenlace de la trama de espías de Madrid, un sucio negocio financiero con connotaciones políticas que nadie entiende pero que ocupa las portadas de los periódicos. El paro es una malísima noticia, la peor, y por eso debería de ocupar por derecho propio la máxima atención. No news, good news. Al periodismo, por regla general, le interesa lo que va mal, pero hay ocasiones en que, por motivos inconfesables, la curiosidad se detiene en cosas que a nadie le importan.

Categoría: Sol y Sombra | Comentarios(0) | enero 2009 |

ASIA: las dos mitades del invento

Por Luis M. Alonso (30 de enero, 2009)

asia.jpg

Los independientes ke enseñan el camino de la puerta a su candidato a la Alcaldía, después de que el PP hiciera lo propio con Manuel Peña

La Agrupación Social Independiente de Avilés (ASIA) garantizó ayer su línea de conducta municipal al pedir la reposición de una farola en el paso de Larrañaga e iluminación en las barras del puente de San Sebastián. Su inestabilidad depende, también, de una falta de luces. Aunque resulte clara.

La crisis de los independientes avilesinos era algo que podía aventurarse desde el momento de la discusión por el sueldo de liberado (3.300 euros), que pasó de Antonio Sabino, el candidato y portavoz, a Miguel Ángel Villalba, el presidente de la agrupación. No cabía pensar, sin embargo, que una vez que se solucionase el asunto del dinero las aguas volviesen a su cauce, incluso después de un éxito electoral que les llevó a obtener cuatro concejales, tres más de los que tenía en el anterior mandato. El resultado fue tan asombroso como poco sorprendente es el desenlace, consecuencia de los continuos roces y enfrentamientos en el grupo municipal. Sabino e Isabel Area, dos de los ediles, decidieron en las últimas horas convertirse en tránsfugas y pasar al Grupo Mixto como concejales no adscritos, después de una tensa reunión donde se llegó a pedir el cese como portavoz del primero.

¿Dónde radica el fracaso? En primer lugar, Antonio Sabino cree que la oposición consiste en adherirse incondicionalmente a los que ejercen el mando en plaza en todas aquellas propuestas positivas para la ciudad. Inconveniente, a Sabino es fácil convencerle de la bondad de las propuestas sin que necesariamente las propuestas sean buenas. Ergo, ASIA no ha practicado la oposición en el Consistorio, pese a ser ese el mandato de los avilesinos en las urnas. Conclusión: a ASIA se la identifica como un objeto volador no identificado y, en último caso, estará demasiado asociada al gobierno local. Hay más. Al ex presidente de la Cámara de Comercio le han acusado de personalismo precisamente los que se han beneficiado de él para obtener los cuatro concejales. Sin Sabino, al que en Avilés se le estima por conocerle y también seguramente por desconocerle, los independientes no habrían logrado el sorprendente resultado. Finalmente, el empresario, un auténtico pardillo en la política, no supo adaptarse a ASIA, ni ASIA a Sabino.

El ex presidente de la Cámara de Comercio rechazó interferencias de la dirección, entre ellas la de apoyar sus aspiraciones regionales. Siempre dijo que el jefe era él y de él emanaban las órdenes. De la misma manera que no había entendido al PP, cuando intentó ficharle, lo de la agrupación independiente le sonó a broma. Ayer mismo comentó que se encontraba decepcionado después de tener que escuchar de la secretaria de la organización, una ex concejala de Castrillón que pidió la baja en el PP, que su trabajo no había sido lo suficientemente eficaz por no haber planteado mociones en los plenos. «No sabía que a uno le juzgaran por las mociones. Lo que yo propuse se aceptó. Nadie dijo nada», recalcó.

Enfrente del hasta ahora portavoz se situaron el presidente de los independientes, Villalba, un paracaidista que aterrizó en la política local en el anterior mandato como cabeza de lista del nuevo partido. Y Avelino González, el ideólogo, jubilado de la docencia, ex falangista y posteriormente secretario del CDS. Villalba será a partir de ahora el portavoz, asistido por el segundo, como ocurrió en el ciclo pasado.

¿Y qué es ASIA? El partido, que cuenta en estos momentos con alrededor de 150 militantes, se presentó por primera vez en las elecciones de 2003 con un mensaje contrario al de los partidos tradicionales y prometiendo ascensores en los edificios del populoso barrio de La Luz. El invento dio resultado y ASIA consiguió un concejal, el citado Villalba, que no tuvo la oportunidad de incidir en la política por causa del pacto de la izquierda.

Si la presencia del empresario José Luis García Arias se había mantenido en la sombra en la primera de las ocasiones, en la segunda su papel fue decisivo, al menos aparentemente, en la financiación electoral. Un autobús, varias furgonetas, propaganda en todos los soportes, una sede de campaña espectacular, botellas de vino para los señores, costureros para las señoras, un globo aerostático y un candidato a la Alcaldía con nombre llevaron a la Agrupación Social Independiente a obtener tres concejales en una primera lectura y a arrebatarle un cuarto al PP, tras una reclamación electoral de última hora. García Arias ayudó a ASIA para correrse una juerga a costa del PP, cansado de las impertinencias de su presidente. Los socialistas se lo agradecieron. Los populares aplauden ahora con las orejas.

Con Antonio Sabino se cae el tercer portavoz del mandato, después del popular Manuel Peña y del socialista Alfredo Iñarrea. ASIA es, después del PP, el segundo partido que se desentiende de su candidato a la Alcaldía. Todo un récord. No se han agotado aún los dos años de mandato y sólo cabe esperar que la desmembración independiente no suponga mayor gasto a los avilesinos en cuanto a sueldos y liberaciones de ediles.

ASIA ya son dos en la Corporación: próximo y lejano oriente.

Categoría: General | Comentarios(0) | enero 2009 |

Corporación inútil

Por Luis M. Alonso (30 de enero, 2009)

Invito a los avilesinos a hacer números para comprobar lo que les cuesta mantener en el Ayuntamiento a veinticinco concejales incapaces de representar a esta ciudad como es debido. Nos salen a 3.300 euros mensuales, los que tienen dedicación exclusiva. Y a eso hay que sumar los conceptos por dietas y otros que afectan a la totalidad. En último caso, lo más disculpable sería que les obsequiasen con una tomatina.

No han transcurrido siquiera dos años de mandato y el parte de bajas en la Corporación de la plaza de España trae como resultado el hecho insólito de que dos partidos, el PP y ASIA, hayan prescindido ya de los candidatos que propusieron a la Alcaldía. Uno de ellos, Manuel Peña, no llegó a cumplir los doce primeros meses. ¿Cómo es posible que los mismos que los eligieron se deshagan de ellos? ¿Dónde está la coherencia?

Tres portavoces, los dos candidatos citados y el primer teniente de alcalde socialista han sido relegados de sus funciones. Repito, no han pasado todavía dos años desde que se presentó esta Corporación. El balance de daños y agresiones entre los grupos municipales supera, desde luego, el de objetivos cumplidos. De hecho, no hay objetivos cumplidos que los ciudadanos puedan agradecer en este discurrir espeso y bronca del mandato municipal.

En el caso de Avilés, se me ocurren dos cosas. La primera de ellas, si fuera posible, disolver la Corporación, teniendo en cuenta que hasta al gobierno le cuesta entenderse, y convocar elecciones anticipadas. La segunda, también utópica, sería incluso mejor: impedir la entrada al Ayuntamiento de los concejales. Total, no nos sirven de gran cosa.

Los avilesinos tienen más derecho que nadie a protagonizar una insurrección contra quienes se dedican, mandato tras mandato, a acomodarse en las poltronas para servirse de los cargos, incomodarnos, insultar nuestra inteligencia e incomodarse a sí mismos sin resultados positivos. Menuda tropa.

Categoría: Sol y Sombra | Comentarios(0) | enero 2009 |

Un soplo de felicidad

Por Luis M. Alonso (29 de enero, 2009)

Roberto Calasso arroja conocimiento sobre Tiepolo

soplo.jpg
Los frescos de Giambattista Tiepolo (Venecia, 1696-Madrid, 1770) pueden contemplarse como una novela de intriga cromática por entregas. Sus Caprichos carecen de color y son, sin embargo, una muestra indiscutible de colorismo. Nada es lo que parece en los inquietantes grabados del artista veneciano que muchos consideran precursor de Goya y sus cartones para tapiz. O en los Scherzi.

Roberto Calasso, presidente y director literario de Adelphi, ha escrito un libro que arroja conocimiento sobre la obra de uno de los pintores felices más enigmáticos de la historia. A Tiepolo, según él, le hemos reservado, lo mismo que a todo aquello de indiscutible belleza que no acertamos a comprender por extravagante o insólito, un rincón junto a los adornos y los floreros. «Con Tiepolo sucedió lo mismo que con determinados objetos arcaicos, imponentes y misteriosos, como los bronces Shang; aquello que no se conseguía descifrar era considerado decorativo; aquello cargado de significado se entendía como ornamental».

Tiepolo, con sus nubes rosas, representa para Calasso el último soplo de felicidad en Europa. Era un hombre ensimismado con el trabajo y feliz de haberse conocido, por mucho que su mujer dilapidase en el juego su fortuna y hasta sus bocetos. Cecilia Guardi, con la que se casó a los veintitrés años y tuvo nueve hijos, era hermana de Gianantonio, maestro de Casanova, y del gran Francesco Guardi, el mayor especialista, junto con Canaletto, de vistas venecianas (vedute).

Roberto Calasso destaca la fugacidad, el destello, en Tiepolo. De ahí seguramente el olvido. «Si pide hoy el rosa Tiepolo en una tienda de pinturas o de telas, difícilmente encontrará respuesta», escribe. No ocurre, sin embargo, con otros pintores. Vittore Carpaccio, por ejemplo, ha dado, debido al rojo sangre tan profuso en su obra, el nombre al popular plato de buey crudo laminado. Tiepolo duraba lo que un instante, siendo su pintura un prodigio de información para el observador. Entre los pintores, sólo Canova lo tuvo en cuenta suficientemente en lo que atañe al color. Pero, como recuerda Calasso, Stendhal veneraba a a Canova y, sin embargo, Tiepolo no figura en su Historia de la pintura en Italia.

Goya, ahora de actualidad por el misterio desvelado de El Coloso, sí tuvo en cuenta a Tiepolo en sus grabados. Hay un chisporroteo de luz sobre el papel blanco en los Caprichos del artista aragonés que coincide con el del grabador veneciano en los suyos. Y existe, también, una intención en el significado de los Desastres de la guerra que se encuentra también en los «Scherzi». Sin embargo, Calasso ha sabido ver, en una contemplación más atenta de la obra, la diferencia, más allá de las comparaciones. «Mientras los Caprichos de Goya son visiones que pertenecen a un solo tiempo, el del autor, los Caprichos y los Scherzi de Tiepolo presuponían que la sucesión temporal se había disuelto momentáneamente en una convivencia en la simultaneidad». O «no hay en los Scherzi ningún sentido obligado, como sucederá, en cambio, en los Desastres de la guerra, de Goya, sino una escansión fisiológica, una alternancia de climas psíquicos, en la que ningún elemento prevalece sobre los demás».

Retrocedamos ahora a la vida del artista. Mientras la Guardi, enmascarada para pasar desapercibida, se jugaba la hacienda y hasta los frescos de su marido, Tiepolo se enfrentaba en Madrid a los celos de su competidor en la decoración del Palacio Real, el checo Anton Raphael Mengs, y al gusto de la época, que prefería sus frescos, descoloridos y desprovistos de pasión, a los del artista veneciano. El Neoclasicismo, de acuerdo con la moda, se imponía al Barroco. Y en Madrid, al contrario de la batalla que libraron en Viena Mozart y Salieri, el resultado fue favorable a la mediocridad. Sus frescos del Palacio Real, La gloria de España, La apoteosis de la monarquía y el Triunfo de Eneas, son magníficos.

No se puede decir que Tiepolo haya perdido el tiempo. A los diecinueve años, ya había pintado cuatro telas merecedoras de figurar en las antologías. Empezó a labrarse su fama de gran decorador en el Palacio Arzobispal de Udine, entre 1727 y 1728, y, desde ese momento, recibió más encargos de los que podía atender: los frescos del palacio Dugnani, en Milán, o los del palacio Labia, de Venecia, entre ellos. Luego, vino la residencia en Würzburgo del príncipe obispo Von Greffenclau, junto con sus hijos Giandomenico y Lorenzo. O, en compañía del primero, la villa Valmarana de los Enanos, obra del arquitecto Andrea Palladio, al lado de Vicenza.

Allí, en una atmósfera irrepetible, se funde el apellido Tiepolo en belleza. Mientras el hijo acaricia lo mundano, el padre roza lo sublime, lo divino. Como quiere contarnos Calasso, en Tiepolo anida el instante supremo de la felicidad.
libro.jpg

Categoría: Bloc de Notas | Comentarios(0) | enero 2009 |

La debacle del PP

Por Luis M. Alonso (29 de enero, 2009)

El único país del mundo próximo que se gobierna sin necesidad de Gobierno es Italia. Ha dado muestras de ello a lo largo de la Historia. Suiza representa un ejemplo aparte, pero lo que es el resto de europeos administrados reclama siempre que puede la eficacia del administrador para circular sin agobios por la vida. Incluso en España se invoca más de la cuenta.

No, señor, no se puede decir que haya eficacia por parte del Gobierno de Zapatero. No hay acierto en la previsión, el diagnóstico y el tratamiento de los principales asuntos que nos afectan. Los últimos gabinetes ministeriales han sido, en líneas generales nefastos, empezando por el jefe. Pero si uno mira enfrente se encuentra, de un tiempo aquí, con la debacle. Lo de enfrente es el PP, un territorio comanche en estos momentos, sin un claro liderazgo político y con la sucesión de Rajoy sedienta de sangre. El espectáculo de los espías de la Comunidad de Madrid es lamentable y, mucho más, teniendo en cuenta que se trata de una guerra de poder para hacerse con el negocio, jaleada por un medio de comunicación que no es ajeno al posible desenlace.

Da la impresión de que la derecha española se acerca, veintisiete años después, a otro 1982, una refundación o lo que sea. La debilidad de Rajoy y su empeño en perpetuarse como líder, rodeándose de mindundis para que nadie le haga sombra, conduce al principal partido de la oposición a una muerte segura. De la resurrección, se puede esperar cualquier cosa, acaso dos o tres derechas en vez de una. El socialismo, por la inanidad del adversario y su capacidad para dispersarse, nunca lo ha tenido igual de fácil en un escenario político tan difícil.

El culebrón de los espías de Madrid es la culminación de un despropósito cainita equiparable sólo al de UCD. Pero la lucha de poder que esconde, la batalla por entrar a saco en una entidad financiera, la seguridad puesta en solfa y todo lo demás revelan el mal estado de salud de la casta política.

Categoría: Sol y Sombra | Comentarios(0) | enero 2009 |

No tengo la respuesta

Por Luis M. Alonso (28 de enero, 2009)

No había visto hasta anteayer el programa de televisión «Tengo una pregunta para usted». Y es muy probable que la primera vez sea también la última. La sinceridad del propósito en este tipo de espacios queda en seguida en entredicho cuando el entrevistado responde sistemáticamente a los entrevistadores con el formalismo de me alegro que me haga esta pregunta, porque a nadie le alegra una pregunta incómoda, salvo que haya tenido oportunidad de conocerla antes de que se la formulen a cara de perro.

En cambio, el presidente del Gobierno se alegraba de las preguntas que le hacían pequeños empresarios en apuros, parados y pensionistas. No sé si SE alegraba realmente, pero, al menos, fingía. Yo creo que le daba igual ante la posibilidad de responder cualquier cosa. Entre los políticos hay tres clases: los que no conocen la mentira, los que desconocen la verdad y los que no saben distinguir entre una y otra, Zapatero es de los últimos. En «Tengo una pregunta para usted» -intentaré no volver a caer en esa trampa-, mantuvo sin apenas sonrojarse que él no prometió el pleno empleo en esta legislatura sino que se trataba de un objetivo, cuando todo el mundo sabe que el único objetivo electoral es ganar y lo demás son promesas. Pero ZP, frente a un hecho probado, se cansó de repetir que lo del pleno empleo era sólo una declaración de intenciones.

Los entrevistadores se estrellaban una y otra vez. Al entrevistado, las preguntas le resbalaban y el moderador estaba al quite para impedir la repregunta, asegurando que el Presidente había sido lo suficientemente claro. Sin embargo, Zapatero dudo que haya honrado la verdad siquiera cuando aseguró que lo que más comentaba con Sonsoles era las cifras del paro.

El segundo en pasar por la máquina de la mentira, digo yo que será Rajoy. Le preguntarán cuándo se va. Espero que me lo cuenten. El programa, más que «Tengo una pregunta…», debería llamarse «No tengo la respuesta».

Categoría: Sol y Sombra | Comentarios(0) | enero 2009 |

Las razones del fracaso

Por Luis M. Alonso (27 de enero, 2009)

Rubalcaba ha criticado a los meteorólogos por quedarse cortos en las previsiones del tiempo en una España zarandeada por los vendavales. Éste es el país de los calvos o de las dos pelucas, de manera que no habría ya que asombrarse de que uno se quede corto o largo en función de esto y de lo otro. De hecho, el gobierno al que pertenece Rubalcaba no representa precisamente el acierto en el cálculo -la economía es un ejemplo-, no se sabe si por falta de una adecuada previsión de lo que va a suceder o por un afán preocupante de ocultación.

Los políticos no son en Avilés, cuando hablan de planes de desarrollo, los meteorólogos de Rubalcaba. Nunca lo han sido. Al contrario, han pecado de quedarse largos en la promesa y el compromiso adquirido con la ciudad. Pero siendo largos han demostrado largamente lo cortos que son. El último ejemplo es la famosa Isla de la Innovación, que sucede por línea directa al proyecto diseñado por Leira en la ría, a su antecesor el plan «Avilés 2000», a las sucesivas actuaciones ensayadas en Las Meanas y a tantos otros sueños rotos. Llueve sobre mojado, como se suele decir.

Por esa razón, aunque los casos anteriores se hayan ido solapando en el imaginario local, cabría ahora pedirles al Principado, al Ayuntamiento y a la Administración del Estado las oportunas explicaciones por este nuevo fiasco. La renuncia de Santiago Rodríguez Vega, desilusionado por la marcha del proyecto que se ha vendido en la margen derecha de la ría, nos ha puesto en guardia sobre el auténtico desenlace de esta ficción. Es un episodio que nos ayuda a entender el final, que nos fían a larguísimo plazo pero que ya se barruntaba en la descabellada sinopsis.

La Alcaldesa, para empezar, debería hacer uso de la información que tiene y explicarles a los avilesinos las verdaderas razones de este nuevo fracaso, con sinceridad y, a ser posible, antes de que concluya su mes más convulso en lo que va de mandato.

Categoría: Sol y Sombra | Comentarios(0) | enero 2009 |

Isla fantasma

Por Luis M. Alonso (25 de enero, 2009)

Hay personas condenadas a no entenderse. Al ex alcalde socialista avilesino Santiago Rodríguez Vega le ha pasado con el anterior presidente de Infoinvest y también con su sucesor. Con el primero, nombrado por el PP, mantuvo querellas constantes. Con el segundo, designado por el PSOE, se le manifiesta una incompatibilidad.

El caso es que Rodríguez Vega ha renunciado a ser el náufrago de la famosa Isla de la Innovación, un proyecto de nombre rimbombante, pocas luces y perspectiva difusa. Lo ha hecho, según él, porque ya no tiene ilusión en dirigir una sociedad que no ha contado más que con dibujos increíbles, grandes palabras y sinuosas zancadillas de la Administración del Estado. El problema es que dicha Administración, dueña de la mayor parte del suelo, debe de tener, en estos momentos de agonía económica, medio centenar de proyectos en España como el de la ría, producto de la imaginación de los políticos, que prometen el oro y el moro. Y todas estas islas de la innovación, náufragos incluidos, necesitan dinero para financiarse en medio de la más cruda recesión. Así que hay que ir bajando de la burra a los que se subieron a ella prometiendo la biblia en verso. En Avilés, como ya ha ocurrido otras veces, no nos sorprenderá.

A la Alcaldesa, sin embargo, le han dado cuerda, o se le da ella misma, para insistir en que el plan sigue adelante. La pregunta es ¿cómo? Ahora, les oiremos decir que el proyecto se hará con inversión privada, esto y lo otro, y vuelta a marear la perdiz. El náufrago, de momento, nada en busca de tierra firme. La famosa isla de la ría, con los cubos y demás, es una isla fantasma.

Categoría: Sol y Sombra | Comentarios(0) | enero 2009 |

Vampiro acuático a la bordelesa

Por Luis M. Alonso (25 de enero, 2009)

almprea.jpgalmprea.jpg
El inicio de la temporada atrae a los incondicionales de la primitiva lamprea, uno de los bocados más apreciados por los gastrónomos en la vieja Aquitania y en la Galicia del Bajo Miño

En enero, comienza la temporada de la lamprea y con ella el primer aviso para cientos de gastrónomos dispuestos a hincarle el diente a un vampiro. Y en esto no hay licencia que valga: una lamprea chupa en el transcurso de su ciclo vital cerca de 20 kilos de sangre de los peces a los que se agarra con su boca con forma de ventosa: bacalaos, salmones, tiburones, etcétera.
La evolución se olvidó de este ser de aspecto repugnante al que cuesta considerar un pez, sin escamas,
de carne oscura y sabrosa, con más de 400 millones de años de existencia a sus espaldas. Se trata en cualquier caso, como he leído en algún lado, de uno de esos experimentos de cuando la Naturaleza hacía ensayos y las cosas le salían mal. Sin embargo, no es eso lo que piensa el ejército de seguidores que buscan la lamprea en los restaurantes desde finales de este mes hasta marzo, incluso abril, cuando canta el cuco y asoma la primavera. Es entonces cuando se emprende una peregrinación, desde diversos lugares de procedencia, hasta los fogones aquitanos y las cocinas de la vecina Galicia para comer la lamprea a la bordelesa o al estilo de_Arbo, que viene a ser lo mismo: cocinada en su propia sangre y con vino, como si se tratara de un civet francés o de una cabidela portuguesa.
La fealdad de la lamprea desaparece en el mismo momento del bocado. Álvaro Cunqueiro decía a propósito de lo repulsivo que resulta este pez primario, sin mandíbula, que, precisamente por ser tan feo tiene reservado, junto al pulpo, un lugar de honor en la gastronomía gallega. La fealdad no le impide, sin embargo, mostrarse esquiva. Las barreras artificiales y la contaminación marina han contribuido a su escasez. La lamprea, por si alguien no lo sabe, vive en el mar pero se reproduce en el río. Se acomoda mejor en lo de gran caudal, con aguas no demasiado rápidas y en los tramos bajo y medio. En el mar nada en el Atlántico Norte, a ambos lados del océano.
Su admirable capacidad de fabulación llevó seguramente a Cunqueiro a escribir que los romanos apreciaban las lampreas y las transportaban a Roma desde Galicia en nasas arrastradas por las tirremes. Es sabido, no obstante, que desovaban en las aguas del Po y el Tíber y que el propio Luculo las ordenaba llevar a su villa para alimentarlas con carne de esclavos, trasunto también muy literario pero igual de aventurado que las hermosas historias del escritor de Mondoñedo.
La parentela entre la preparación más tradicional de la lamprea, a la bordelesa o al estilo de_Arbo, tiene posiblemente punto de encuentro en el camino francés de_Santiago, de donde provienen asimismo otras modas gastronómicas. En algunos rincones de_España que atraviesa la ruta compostelana llaman andullas o anduilas a salchichas elaboradas con despojos, al igual que la famosa andouille francesa. En cuanto al guiso bordelés de la lamprea, la diferencia con el gallego empieza y acaba en el vino; puesto que allí se utilizan para cocinar los prestigiosos caldos girondinos y, en Galicia, los de Amandi. Si acaso en los tacos de jamón, que los franceses no suelen incorporar.
Si se le ofrece la oportunidad de cocinar una lamprea, tenga en cuenta que el proceno es del todo sencillo. Este es el manual más extendido:primero, se escalda viva en agua hirviendo amarrada con un cordel por la cabeza, para poder retirarla con facilidad. Se raspa la piel con un cuchillo para retirar la capa viscosa que la envuelve. Luego, se lava y seca. Acto seguido se remoja en el vino tinto. Sin retirar la lamprea del recipiente, se le corta la cabeza. Enseguida se hace un corte a lo largo de los tres orificios inferiores y otro en la región anal, procurando no perforar el tubo digestivo y estropear el vino con el contenido del mismo. Se retira con cuidado la tripa. Finalmente, se corta la lamprea en trozos de unos 4 centímetros y se deja marinar, añqadiendo sal, pimienta y un bouquet de hierbas por espacio de dos horas. En la cacerola donde se va a cocinar, se sofríe lentamente cebolla picada. Lo siguiente es incorporar los trozos de lamprea y unos tacos de jamón y rehogar con una cucharada de harina durante diez minutos. Después se vuelca encima de ella la marinada y se pone a cocer veinte minutos más. Una vez a punto, la lamprea se retira del fuego y se reserva. Se deja cocer la salsa otros diez minutos y se pasa por un chino a otro recipiente donde se le añade el pez de nuevo y se caliente. La costumbre es servirla en una fuente sobre unas rebanadas de pan frito, espolvoreada de perejil y salseada convenientemente.
Un mencía compaña perfectamente la legendaria lamprea a la bordelesa. También un Rioja. Y, como es natural, un vino de Burdeos. Por ejemplo, Château Bellevue Vielles Vignes 2005 o Clos Puy Arnaud 2004, dos elecciones con precios razonables
Este año, en abril, cientos de incondicionales volverán a reunirse en Arbo para tocar el cielo y comer la lamprea, en guiso o en empanada, antes de que se vuelva «cucada». En Galicia, he oído decir que la peregrinación de abril al santuario pontevedrés del Bajo Miño debería hacerse al menos una vez en la vida como a San Andrés de Teixido, donde va de muerto quien no fue de vivo.

El Islam y el vino prohibido
En la película «Traidor», que la sinopsis presenta como un puzle de espionaje, contraespionaje y operaciones encubiertas en el que nada es lo que parece, los miembros de una célula terrorista islámica equivalente a Al Qaida celebran con champán su encuentro en un la terraza de un restaurante de Marsella. Cuando uno de ellos, el agente infiltrado y recién llegado, se asombra de que unos musulmanes supuestamente estrictos cumplidores del precepto religioso, beban el vino que maldijo el profeta Mahoma, la respuesta es que se trata de una pantalla para pasar desapercibidos entre los infieles. Uno de ellos, el jefe de la célula, insiste, no obstante, en la añada ante el estupor del creyente. No hace falta explicar que el disimulo ha sido una de las constantes en las relaciones de los musulmanes con el producto de la viña. Bernard Pivot, en una de las entradas de su singular diccionario, define al Islam como una religión de desayuno, que condena el vino, pero glorifica el agua, la leche y la miel. El poeta persa Omar Khaiyan, sin embargo, desafiaba el Corán con sus rubaiyat, que incluyen toda una mística de la embriaguez. Tomo prestado del libro de Pivot la traducción de Jean Rullier de uno de los más conocidos rubaiyat de Khaiyan: «¿Dices que el paraíso está lleno de beldades/ sin mácula y que allí abundan la miel y el vino?/ ¿Por qué vetar entonces todos los bienes de este mundo/ si nuestro último fin consiste en gozarlos en lo alto? Luego…

Categoría: La mirada de Lúculo | Comentarios(0) | enero 2009 |

Mucho más que una jaula de grillos

Por Luis M. Alonso (24 de enero, 2009)

grillos.jpg
El pacto de la izquierda se mantiene en el gobierno municipal de Avilés con los socios enfrentados, al menos, en dos de los tres principales asuntos que el Ayuntamiento tendrá que discutir en los próximos meses. No es la primera vez, sin embargo, que el enfrentamiento político es protagonista en la Corporación avilesina, tanto en el propio gobierno como en los grupos de la oposición. Es más, y para no tener que remontarnos al primer mandato democrático, desde finales de los años ochenta hasta ahora no ha habido período de cuatro años sin sobresaltos. En algunas ocasiones estos sobresaltos se han traducido en dimisiones, rupturas internas y luchas de poder entre los propios concejales, de manera alarmante y hasta chusca para los ciudadanos.

La alcaldesa socialista, Pilar Varela, ha estrenado 2009 con dos terremotos de grado 7 de intensidad en la escala Richter modificada de Mercalli, de los que hacen sonar hasta las campanas de las iglesias y que marcarán, sin duda, el año de mandato. El primero de ellos, como consecuencia de las discrepancias con Izquierda Unida, estuvo a punto de dar al traste con el acuerdo municipal, que, por ahora, se mantiene bajo riesgo de recrudecimiento. El segundo ha golpeado ayer, al tiempo en que se ponía en marcha una situación de emergencia por los vientos huracanados, después de que se hiciese pública la renuncia de Santiago Rodríguez Vega a dirigir la sociedad de la Isla de la Innovación, un proyecto sobre el que se han depositado grandes esperanzas de futuro y que, en vista de la coyuntura económica y las garantías del Ministerio de Fomento, tiene ahora menos porvenir que un espía en Andorra.

Este último contratiempo viene a sumarse a la dificultad para sacar adelante el plan residencial de Gaxín, de las 3.500 viviendas, o el de La Magdalena, pendiente de los tribunales. Y se adhiere a las difíciles perspectivas de los socialistas de gobernar con unos socios envalentonados, que no están dispuestos a ceder un ápice, que se creen apoyados por los vecinos y llenos de razones en la controvertida privatización del servicio del agua, un asunto al que le aguardan todavía trámites en varios plenos y supuestamente sendas movilizaciones en contra. Lidiar con ello no será una tarea fácil para la Alcaldesa, que se presentó a las elecciones con un programa inspirado en grandes actuaciones para la ciudad. No hace falta recordar que Avilés sigue esperando por la ronda Norte (nuevos accesos al puerto) y por la eliminación de la barrera ferroviaria, un proyecto crucial que, diez años después de empezar a hablar del soterramiento, sigue en espera de una solución.

Pero como decíamos al principio, el conflicto es una constante en la plaza de España. Ningún partido se ha librado de salpicarse con la querella interna o externa. En muchas ocasiones, los concejales se han movido en medio de un fuego cruzado y, en otras, han optado por dispararse entre ellos. Y me refiero a los de un mismo grupo. Sucedió, por ejemplo, en el segundo mandato democrático, cuando el entonces alcalde socialista, Manuel Ponga, se enfrentó al primer teniente de alcalde, José Martínez, y se produjo la baja de éste último.

Después, a principios de los noventa, en el Partido Popular, el portavoz, Raimundo Abando, y dos ediles abandonaron el grupo en protesta por la decisión regional de pedir la retirada de competencias urbanísticas en Avilés a raíz del escándalo de La Curtidora. Ese mandato 1987-1991 estuvo lleno de incidencias, entre ellas las dimisiones y rupturas, también por el mismo caso, entre los concejales del CDS, las repercusiones que llevaron a renunciar al secretario de la agrupación socialista local, Modesto Llaneza, fulminado por el propio partido tras criticar al alcalde, Santiago Rodríguez Vega, y las disensiones, todas ellas motivadas por la polémica operación de la compra de las naves y otras actuaciones que pusieron en entredicho la política de convenios con promotores llevada a cabo por el Ayuntamiento.

Los cuatro años siguientes fueron el escenario de una lucha encarnizada en el PP, que acabó con la salida, también, de la portavoz Concepción Álvarez Ordóñez, el descuajaringamiento posterior de la junta popular con las incursiones del diputado Álvarez Amandi en terrenos movedizos y en compañía de amistades peligrosas. Sin embargo, ello no impidió que los populares se impusiesen en las elecciones de 1995, con un cartel distinto. Al final de los cuatro años, Agustín González no sabía distinguir entre quienes eran los suyos y los contrarios, dadas las zancadillas que recibió, empezando por el actual diputado Joaquín Aréstegui, siguiendo por los ediles María Jesús Andrés Barrientos y Joaquín Santiago, que se pasaron al Grupo Mixto. El grupo del PP, en minoría, tuvo, además, que soportar de manera sobrevenida las consecuencias de la crisis regional protagonizada por Sergio Marqués y Álvarez-Cascos.

En el siguiente ciclo, tampoco se puede decir que las aguas se mantuvieran en calma. Hubo marejada en el PSOE con la salida del concejal José Mantecón y las implicaciones del concejal de Urbanismo, Eduardo Font, en el «caso Geninfor». Entre 2003 y 2007 volvieron a sonar los grillos en la caja del PP con dos de sus concejales declarados en rebeldía. Y a partir de 2007, vuelta a empezar: la defenestración del portavoz popular Manuel Peña y lo que sigue, de plena actualidad.

Categoría: General | Comentarios(0) | enero 2009 |

« Entradas Anteriores