Las excusas de Zapatero

Por Luis M. Alonso (23 de septiembre, 2008)

Los contribuyentes les van a sacar con sus ahorros las castañas del fuego a quienes por codicia profanaron el templo supremo del capitalismo y hundieron Wall Street. Este intervencionismo agónico de Bush junior a costa de los «paganini» del Imperio lo ha entendido Zapatero como una derrota de los neocon, a quienes el presidente español retrotrae a la etapa Reagan. El término neocon no estaba acuñado entonces pero a Zapatero, con la improvisación que le caracteriza, le viene muy bien lo contrario, ya que en el ideario progre no hay mayor obsesión que culpar de todo lo malo que ocurre en el mundo a Estados Unidos y no hay mejor manera de hacerlo que en medio de una metástasis financiera que pone en entredicho el libre mercado.

El Presidente se ha movido desde el principio de la crisis como un pulpo en un garaje. Lo confunde todo, muchas veces de manera intencionada para buscar una válvula de escape con cuatro notas que le pasan sus asesores, otras por simple ignorancia.

Ahora, en el río revuelto ha visto la ganancia de pescadores y se aferra a otro chivo expiatorio en vez de tomar medidas para aliviar dentro de lo posible el terremoto de nuestra economía. Para él la culpa de lo que nos está pasando la tiene Reagan. Por eso dice que son necesarias medidas socialdemócratas frente a los neocon, como si en Estados Unidos alguien, salvo Ralph Nader, el activista en favor de los derechos del consumidor, que se ha postulado en cuatro ocasiones sin éxito a la Presidencia, estuviese dispuesto a aplicarlas. O como si la socialdemocracia tuviese en las sociedades con libre mercado mecanismos extraordinarios para frenar los abusos del capitalismo salvaje o combatir con mayor eficacia las catástrofes económicas.

Zapatero ha encontrado una excusa para señalar a Reagan, Bush, Aznar y Rajoy, pero mientras tanto el edificio se derrumba.

Categoría: Sol y Sombra | Comentarios(0) | septiembre 2008 |

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