En el centenario de la muerte de Joaquín Costa

Por Luis Arias

“Costa vivi√≥ siempre en, dentro y para la Historia. ¬°Cu√°ntas y cu√°ntas contradicciones vivas, llenas de pasi√≥n, hab√≠a en √©l! Las gentes de entonces vibraban ante la voz de aquel hombre, que hasta en la voz parec√≠a un profeta del Viejo Testamento” (Unamuno)

“Hay p√°ginas de Costa que son r√≠os de im√°genes candentes. Era un artista: las entidades con que piensa un hombre p√ļblico adquir√≠an en su esp√≠ritu una plasticidad dolorosa; y artista popular: condens√≥ los sentimientos difusos en la multitud, revisti√©ndolos con formas t√≥picas. Patriotismo en carne viva, coraz√≥n indefenso porque no conoci√≥ la iron√≠a; ah√≠ estaban su fuerza y su flaqueza” (Aza√Īa)

“El coraz√≥n de Costa herv√≠a lacerado, traspasado por Espa√Īa, y Costa proyectaba ese desesperado hervor hacia fuera, en gestos de amencia quijotesca. Y lo que para don Quijote era la justicia distributiva, era para Costa la decadencia de Espa√Īa” (Ortega) .

El 8 de febrero de 1911 fallec√≠a Joaqu√≠n Costa. La intelectualidad doliente, entonces tan activa en Espa√Īa, que hab√≠a surgido tras el llamado “Desastre” del 98, le rindi√≥ todos los honores a aquel regeneracionista en el que ve√≠an, con mayor o menor distancia seg√ļn los casos, todo un referente. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Libros Comentarios(1) febrero 2011

En el 25 aniversario de la muerte de Tierno Galv√°n

Por Luis Arias

“Cada ser humano lleva en torno al n√ļcleo de su existencia efectiva un elenco de otras posibles vidas, suyas y s√≥lo suyas. Y solamente destac√°ndolo sobre el fondo de esas biograf√≠as espectrales aparece claro y riguroso el perfil fatal, estricto, de nuestro destino” (Ortega)

“Su hablar es como de otros tiempos”. ¬ŅQui√©n no recuerda esta frase que le dice el obrero catal√°n, al que le iban aplicar la ley de fugas, a Max Estrella en esa obra maestra de Valle-Incl√°n que tiene por t√≠tulo Luces de Bohemia? ¬ŅNo es cierto que el hablar de aquel alcalde de la tan cacareada movida madrile√Īa era de otros tiempos? ¬ŅAcaso no fue la trayectoria pol√≠tica de Tierno Galv√°n tras la muerte de Franco una de las mayores paradojas de nuestra vida p√ļblica? Leer el resto de la entrada »

Categoría: Libros Comentarios(2) enero 2011

Clarín como artífice de la modernidad

Por Luis Arias

“Leopoldo Alas hac√≠a de su c√°tedra un centro vivo de experiencia espiritual y experimentaci√≥n ideol√≥gica cuyos radio y per√≠metro se extend√≠an indefinidamente. Era aquella c√°tedra como un alto mirador de vig√≠a desde donde se divisaba circularmente todo el panorama de la cultura hist√≥rica; y, all√°, en el horizonte indeciso, las primeras se√Īales de nuevos advenimientos y formas imprevistas de la cultura naciente. (Ram√≥n P√©rez de Ayala).

En el a√Īo 1890 el nombre de Clar√≠n empieza a rebasar los estanques de las fronteras. El cacique literario de Oviedo empieza a irradiar su influencia m√°s all√° de los cen√°culos madrile√Īos. El provinciano Clar√≠n empieza a ser ciudadano del mundo. Pronto ser√° un provinciano universal. (Juan Antonio Cabezas).

El hispanista y estudioso de Clar√≠n Jean-Fran√ßois Botrel afirmaba el s√°bado en unas declaraciones a LA NUEVA ESPA√ĎA que ¬ęa finales del siglo XIX y principios del XX, Oviedo estaba en el centro de la modernidad y, gracias a la labor de peri√≥dicos y escritores, esa riqueza se transporta a toda Espa√Īa¬Ľ. Es innegable que, si alguien puso a Asturias en la modernidad, fue Clar√≠n. Un Clar√≠n que, parad√≥jicamente, hizo de la eterna y sesteante Vetusta no s√≥lo la gran referencia de la geograf√≠a moral de la Espa√Īa de la Restauraci√≥n canovista, sino tambi√©n el espacio narrativo de una de las obras maestras de la literatura en castellano. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Libros Comentarios(4) diciembre 2010

Hablemos de Fernando Vela

Por Luis Arias

¬ęLector, don Fernando Vela, escritor, no era madrile√Īo. Hab√≠a nacido en Oviedo (Vetusta) en 1888. Era s√≥lo cinco a√Īos menor que “La Regenta”. … De √©l hab√≠a dicho Ortega hace muchos a√Īos que era la mente m√°s clara que hab√≠a conocido. … Entre otras muchas cosas fue maestro de periodistas. … Se fue como todos los veranos a Llanes a disfrutar de “El orbayu” y a jugar al ajedrez con un contrincante pueblerino que lo esperaba en el solitario Caf√© Pin√≠n. El martes 6 de septiembre tom√≥ caf√© y empez√≥ la partida que no iba a terminar. Como en la pel√≠cula de Bergman, Vela no sospech√≥ que el contrincante de esa tarde era la Muerte. En un momento suspendi√≥ la partida para morir¬Ľ. (De la necrol√≥gica sobre Vela publicada por Juan Antonio Cabezas en el diario ¬ęAbc¬Ľ el 8 de septiembre de 1966).

¬ęTambi√©n fue Revista de Occidente el hogar espiritual de Fernando Vela… En las p√°ginas de la Revista dej√≥ lo mejor de su actividad de escritor de curiosidad universal en un lenguaje que Jarn√©s defini√≥ como tenso y mate, ce√Īido y musculoso¬Ľ. (Jos√© Carlos Mainer).

Desde hoy hasta el 3 de diciembre tendr√°n lugar en Oviedo unas jornadas acerca de uno de los asturianos contempor√°neos m√°s insignes. Se trata de Fernando Vela, a quien Ortega quiso conocer tras la lectura de un art√≠culo suyo que se public√≥ en el diario ¬ęEl Noroeste¬Ľ coincidiendo con la primera estancia del fil√≥sofo en Gij√≥n. Se trata de Fernando Vela, cuya vida estuvo marcada, seg√ļn su propio testimonio, por las muertes de dos grandes hombres: Clar√≠n y Ortega. Se trata de Fernando Vela, el secretario de la Revista de Occidente en la √©poca de mayor esplendor de la que fue sin duda la empresa cultural m√°s importante de Ortega. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Libros Comentarios(2) diciembre 2010

En la muerte de Luis García Berlanga

Por Luis Arias

“Todas mis pel√≠culas son cr√≥nicas de un fracaso, protagonizadas por antih√©roes. Son disecciones crueles de la realidad pero con risas” (Luis Garc√≠a Berlanga)

Fr√≠o y sordidez en las calles. Los buenos d√≠as se daban con tristeza. Rostros desali√Īados, vidas sin apenas otros horizontes que la lucha contra una avasalladora miseria. Se dir√≠a que hubo un tiempo en que s√≥lo quedaba apelar a la ternura que emanaba de aquellos personajes que protagonizaban el cine de Berlanga, era lo √ļnico que salvaba un universo doloroso e injusto. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Libros Comentarios(3) noviembre 2010

Autobiografías políticas

Por Luis Arias

Acaba de cumplirse el 70.¬ļ aniversario de la muerte de Aza√Īa. Cualquiera que se acerque a sus Memorias tendr√° ocasi√≥n de comprobar una envidiable voluntad de estilo, adem√°s de un manejo de la prosa que alcanza sobradamente la excelencia. Ley√©ndolas, irrumpir√° aquella nube de melancol√≠a que acecha a todo liberal espa√Īol seg√ļn sentenci√≥ Larra. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Libros Comentarios(2) noviembre 2010

En el setenta aniversario de la muerte de Aza√Īa

Por Luis Arias

“Que una biograf√≠a personal mire a dos horizontes, que el declinar apesarado de un hombre, de una generaci√≥n, y la clausura de un movimiento hist√≥rico coincidan, no puede menos de ser raro”. (Aza√Īa)

El 3 de noviembre de 1940, a las doce menos cuarto de la noche, en la localidad francesa de Montauban, fallec√≠a Aza√Īa a los sesenta a√Īos de edad. No s√≥lo hab√≠a sido derrotada la Rep√ļblica de la que lleg√≥ ser la figura m√°s paradigm√°tica, sino que adem√°s aquella Francia a la que tanto admiraba estaba en gran parte ocupada por los nazis. El sue√Īo de la raz√≥n hab√≠a engendrado monstruos, y la democracia y el liberalismo agonizaban ante las embestidas de los totalitarismos tan siglo XX. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Libros Comentarios(9) noviembre 2010

Aquella cosecha de 1962 (A propósito de la obra de Mario Vargas Llosa)

Por Luis Arias

“Usted resiste como el m√°rmol y penetra como la niebla de Inglaterra”. (Palabras de Flaubert a Baudelaire en 1857).

“La presencia directa de la narrativa hispanoamericana entre nosotros constituy√≥ en su momento un eficaz riego vivificador, por encima de imitaciones serviles y de exageraciones desconsideradas.” (Jos√© Mar√≠a Mart√≠nez-Cachero)

En 1962, hay dos t√≠tulos que marcan un nuevo paradigma en la narrativa escrita en castellano: La Ciudad y los Perros, de Vargas Llosa, y Tiempo de Silencio, de Mart√≠n Santos. Con la primera de estas novelas, el reci√©n galardonado Premio Nobel obtiene el Premio Biblioteca Breve de la editorial Seix Barral. Con la segunda, no deja de ser parad√≥jico que se supere el llamado realismo social por medio de una novela en la que uno de sus mayores logros son las extraordinarias descripciones que se hacen del universo de las chabolas madrile√Īas. En todo caso, como escribi√≥ Cachero, “el realismo social lleg√≥, por la torpe insistencia de algunos de sus adeptos, a producir cansancio y a hacer cada d√≠a m√°s patente y urgente la necesidad de una renovaci√≥n o cambio conseguido de varios modos y en tiempos distintos”. Por su parte, D√≠az Plaja sentenci√≥: “No puedo disimular mi hast√≠o ante eso que suelo llamar literatura magnetof√≥nica (…) Estamos hambrientos de fantas√≠a”. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Libros Comentarios(3) octubre 2010

De Marichal a Fernando Vela

Por Luis Arias

¬ęNo tard√≥ en cubrir mi frente una nube de melancol√≠a, pero de aquellas melancol√≠as de que s√≥lo un liberal espa√Īol en estas circunstancias pueda formar una idea aproximada¬Ľ (Larra).

¬ęLos casta√Īos de indias -encendidos rojos- y all√° el Aramo, con sus primeras nieves, emocionan a Clar√≠n suavemente. Piensa acaso que “el oto√Īo es la estaci√≥n m√°s filos√≥fica del a√Īo y de la vida”, de su vida, y le inunda una tristeza, mitad resignaci√≥n, mitad esperanzas ultratel√ļricas que no puede conocer la juventud¬Ľ (Fernando Vela).

¬ęEl m√≥vil literario de Feijoo no es tanto desenga√Īar a los espa√Īoles como explayar su personalidad por el vasto campo de los Errores Comunes. Su obra, m√°s que un repertorio de ideas dieciochescas, es su propia novela¬Ľ (Juan Marichal). Leer el resto de la entrada »

Categoría: Libros Comentarios(3) agosto 2010

Del llamador de bronce al timbre eléctrico

Por Luis Arias

Letra tan peque√Īa que s√≥lo puede leerse con lupa. Cuatro folios con los que daba comienzo una novela que nunca lleg√≥ a escribirse. Era 1905, se celebraba el tercer centenario del ¬ęQuijote¬Ľ, cuando arrancaba la acci√≥n. Ya entonces, la contemporaneidad se abr√≠a paso en aquel relato. Madera y cristales en lugar de hierro en la puerta de entrada, timbre el√©ctrico que hab√≠a dejado atr√°s el viejo llamador de bronce. Casa de los Rivero, descendientes de un h√©roe de la independencia sobre el que pesaba el olvido. Como en ¬ęLa Eneida¬Ľ, un canto a los h√©roes, homenaje literario a un tiempo de gloria. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Libros Comentarios(5) mayo 2010

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