Cirujana y alcaldesa

Por Luis Arias

Resultaría inadmisible la supuesta utilización del coche oficial por parte de la Alcaldesa Moriyón para trasladarse a la clínica donde ejerce como cirujana en su tiempo libre. Tampoco es de recibo que tanto la oposición como la opinión pública hayan tenido que enterarse por la prensa. Urgen rectificaciones y aclaraciones. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Opinión Comentarios(0) septiembre 2011

Geografía política del casquismo

Por Luis Arias

“Desgraciadamente no hay nada afuera del lenguaje humano: es todo a puertas cerradas. Sólo se puede salir de él al precio de lo imposible: por la singularidad mística o también por el amén nietzscheano. Pero a nosotros, que no somos caballeros de la fe ni superhombres, sólo nos resta, si puedo así decirlo, hacer trampas con la lengua, hacerle trampas a la lengua. A esta fullería saludable, a esta esquiva y magnífica engañifa que permite escuchar a la lengua fuera del poder, en el esplendor de una revolución permanente del lenguaje, por mi parte yo la llamo literatura”. (Roland Barthes)</strong> Leer el resto de la entrada »

Categoría: Opinión Comentarios(0) septiembre 2011

Mitos nórdicos

Por Luis Arias

“Fue el crítico de Ibsen, Brandes, quien me llevó a conocer a Kierkegaard, y si empecé a aprender el danés traduciendo antes que otra cosa el Brand ibseniano, han sido las obras de Kierkegaard, su padre espiritual, las que sobre todo me han hecho felicitarme de haberlo aprendido.” (Unamuno en 1907)

Las españoladas, especie de bibelot con caspa, dieron cierto protagonismo a unas suecas que hacían turismo en las costas de la reserva espiritual de Occidente, tentando nuestras pecadoras carnes con sus cuerpos de vértigo. La moralina hablaba del alto porcentaje de suicidios en aquellos países nórdicos tan promiscuos. Sin una heroica castidad, la justicia divina intervenía antes del juicio final. En efecto, para el nacionalcatolicismo, el infierno tan temido era el ineludible destino de placeres y libertades, un infierno que se alcanzaba en el hastío de este valle de lágrimas, que ni siquiera esperaba la separación del alma y el cuerpo. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Opinión Comentarios(1) agosto 2011

Fertilidad e indefensión en Asturias

Por Luis Arias

El agua de nuestras fuentes y arroyos que se funden con la mitología; la de los ríos que lavaron durante tantos años el carbón; la de los manantiales salutíferos; la del deshielo de nuestras cumbres; pese a ser tan consustancial a esta Asturias lluviosa, no ha llamado abundantemente a la inspiración jurídica, donde el vacío literario es manifiesto. Una curiosa sequía en un territorio pródigo en agua”. (Leopoldo Tolivar Alas, Leyes de aguas y aguas sin ley en el Principado de Asturias)

Conozco bien esa historia, la de un pueblo que pone gran parte de las expectativas de sus cosechas en el regadío de las tierras y que, al mismo tiempo, se ve en la necesidad de proteger su vega ante el peligro de unas riadas que, como la experiencia muestra, pueden arrasar con todo. Para un ribereño del Narcea, algo así forma parte de los trabajos y los días de muchas generaciones y, por supuesto, está en la memoria colectiva. Pues bien, Leopoldo Tolivar Alas, en su discurso de ingreso en el RIDEA, puso de manifiesto, entre otras cosas, que tal fuente de riqueza y, al mismo tiempo, peligro, no tuvo, históricamente hablando, un tratamiento legislativo adecuado para activar el potencial de desarrollo y para preservar las inundaciones ruinosas, ello al margen de la precariedad lógica de los siglos pasados en materia tecnológica. Aquí se incide en las lagunas jurídicas. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Libros, Opinión Comentarios(0) julio 2011

Reconstructores de la izquierda

Por Luis Arias

“Grito ‘¡Todo!’, y el eco dice ‘¡Nada!’./ Grito ‘¡Nada!’, y el eco dice ‘¡Todo!’. / Ahora sé que la nada lo era todo, / y todo era ceniza de la nada” (José Hierro)

No lo niego. La propuesta de reconstruir la izquierda es tan necesaria como loable. No lo niego. El mundo de la cultura no ha de estar en una burbuja (para eso tenemos suficiente con el ladrillo y los políticos), sino que ha de comprometerse con lo que sucede. No lo niego. Denunciar que los gobiernos son rehenes de los intereses de la banca, mientras que el paro y la pobreza se desbocan, es manifestar lo obvio, si bien en este caso resulta necesario proclamarlo a los cuatro vientos. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Opinión Comentarios(0) julio 2011

Del desapego a la indignación

Por Luis Arias

“Siempre es falso el futuro: tenemos demasiada influencia sobre él”. (Elías Canetti)

De un tiempo a esta parte, las palabras desapego y desafección se hicieron omnipresentes en la jerga política. Primero fue el desapego entre Cataluña y España. Después, la desafección hacia la mal llamada clase política por parte de la sociedad. ¡Qué asombrosa capacidad descubriendo mediterráneos! Tras ello, se habló de la «casta política» como aquella que parasitaba privilegios a costa de una ciudadanía a la que decían y dicen representar. Todo ello coincidió con el estallido de esta crisis que está amenazando al Estado del bienestar que, por parte de muchos, se consideraba inexpugnable. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Opinión Comentarios(0) junio 2011

Del triunfo de Cascos y otras digresiones intempestivas

Por Luis Arias

“No me arrepiento ni enmiendo de haber concedido y esperado demasiado de la inteligencia de los demás y de la rectitud y de la honestidad de todos. Nosotros no podemos concebir la política más que como una emoción del bien público, regida con lucidez. Lo demás es chabacanería”. (Azaña)

Fuera de Asturias, no resulta fácil explicar que un político como Cascos, tan estrechamente vinculado al aznarismo, pueda haber arrancado tantos votos y escaños al PSOE. Fuera de nuestra tierra, es muy complicado entender que el asturianismo que enarboló el líder de FAC no es un mensaje nacionalista, sino en gran medida todo lo contrario: se trata de que Asturias sea tomada en serio y exista para los dos grandes partidos nacionales; se trata, en fin, de denunciar un síndrome de insularidad que tiene un enorme arraigo en esta tierra. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Opinión Comentarios(2) junio 2011

Indignación: Kilómetro cero

Por Luis Arias

“¡Qué confusión, qué cenagal cada día más profundo! Hemos visto la lucha de intereses y pasiones enardecerse cada día, historias estúpidas, comadreos vergonzosos, los desmentidos más descarados, el simple sentido común abofeteado cada mañana. Y hemos terminado por encontrarlo repelente. ¡Cierto! ¿Pero quién quiso que ocurrieran estas cosas, quién les fue dando largas?” (Zola)
Indignación, kilómetro cero, punto de partida de un malestar ciudadano que eclosiona, que decide manifestar su enojo más allá de las tertulias y cenáculos íntimos, en plena calle. Primero, fue el desencanto. Tras él, el escepticismo. Ya hemos llegado al asqueo y la revoltura. Asqueo y revoltura que toman las calles en este fin de campaña electoral.

Admitida la obviedad de que siempre se corre el riesgo de que todo movimiento de protesta tratará de ser aprovechado por los que pescan en ríos revueltos, lo innegable es que sobran los motivos pasa salir a la calle y manifestarse contra el juego sucio de la mal llamada clase política. Más bien habría que referirse, como últimamente se viene haciendo, a una “casta política” que está llenando la vida pública de parásitos.

Somos, ante todo, animales escénicos, que necesitamos dar forma a lo que soñamos, pensamos, tememos y sentimos. Y que, además, los malestares contra el poder tienen un escenario común en nuestra cultura, como son las vías públicas que, a modo de teatros esparcidos por nuestra geografía, se avienen a acoger catarsis colectivas. El foro público, la calle, la puta calle. Nos bastan la presencia y, como diría Blas de Otero, la palabra, esa palabra que se encarama en las pancartas de las protestas como ramas de una arboleda que de repente emerge en los paisajes urbanos.

Sé que esto que está ocurriendo plantea muchas incógnitas, también matices. Las gentes salen a las calles sin el padrinazgo de intelectuales de referencia que deberían estar explicando en libros y en prensa lo que nos pasa. Lo que sucede es que el intelectual agitador, al modo sartriano, ya no existe, y no sólo en España. Lo que sucede es que el mundo occidental al que pertenecemos no se explica sin el Pensamiento con mayúsculas. Pero acaso quepa pensar que a lo que ahora estamos asistiendo no es una escenificación de un pensamiento más o menos articulado, sino más bien a un espectáculo catártico en el que la ciudadanía se harta de asistir a una continua pantomima que, como vengo diciendo, terminó por asquear. Es tiempo de teatro, no de filosofía, un teatro que, como en la obra de Pirandello, busca autores. En cuanto a los matices, bien cierto es que aquí no hay un tirano al que derrocar como en Túnez, como en Egipto. Bien cierto es que hay ciertas libertades que están garantizadas, entre ellas, las de expresión, reunión y manifestación, ello a pesar del nerviosismo difícilmente digerible en términos democráticos de algunos alcaldes. Pero, ante todo y sobre todo, nada tiene de extraño que una gran parte de la ciudadanía no se sienta representada en un sistema en el que los partidos no tienen democracia interna, en el que los ciudadanos no disponen ni siquiera de listas abiertas para emitir su voto, en el que las instituciones parecen actuar a la orden de los intereses de los mercados y no de los ciudadanos a cuyo servicio dicen estar, en el que los políticos se comportan como una casta privilegiada a la hora de decidir sus sueldos, sus jubilaciones, sus privilegios, sin ruborizarse lo más mínimo.

Desde la transición a esta parte, nunca hemos tenido unos políticos tan mediocres. Desde la transición política a esta parte, nunca hemos visto que la corrupción tuviese tanto descaro. Si lo de la lista del señor Camps en Valencia es un escándalo, no le va a la zaga lo que se está descubriendo en Andalucía. Y, lo que es peor, parece actuarse desde el convencimiento de que decisiones de esa índole no conllevan por parte del electorado castigo alguno.

Pues bien, este kilómetro cero de la indignación demuestra entre otras cosas que no toda la ciudadanía se muestra dispuesta a ver cómo recortan sus derechos al tiempo que se saquean las arcas públicas no sólo con la corrupción más descarada, sino también con los costes que acarrean los privilegios de los políticos y sus allegados. Alguien tiene que mandar parar. Alguien tiene que recordarles que, como se atribuye a un sindicalista peronista, no les queda otra que estar al menos algún tiempo sin robar para que la ruina no acabe con todo.

Indignación, kilómetro cero. Quienes están en las calles son la vanguardia de una ciudadanía que decide salir del letargo, que se niega a continuar narcotizada. Y que esto coincida con unas elecciones locales, es decir, con unas elecciones que se dirimen en un ámbito que es mucho más cercano para el votante, puede ser el indicativo de que hay quienes se sienten impelidos a frenar tanto desmán. Hay quien quiere ver en esto un movimiento antistema. ¿Pero ante qué sistema, ante la democracia, o ante quienes hacen cada día más por suplantarla y desvirtuarla?

Indignación, kilómetro cero, acontecimiento social que puede ayudar a poner el pie en un espacio público donde la esperanza no se encuentre sepultada bajo aquellos adoquines de los que hablaban algunos sedicentes sesentayochistas que no tardaron mucho en acomodarse, desdecirse y desvanecerse.

En todo caso, la indignación tiene actores, con sus voces y sus ecos.

Categoría: Opinión Comentarios(0) mayo 2011

Asturias: Fin de régimen

Por Luis Arias

El hecho cierto es que esta noche del 22 de mayo de 2011 será recordada como aquélla en que se cayó el feudo socialista (de siglas) en Gijón; como aquélla en que a Gabino de Lorenzo se le cayeron encima las hemerotecas y sus planes de soterrar, como aquélla en la que el PSOE en el ámbito autonómico, tras tantos años de arecismo, con el «caso Riopdere» encima, cosechó sus peores resultados; como aquélla en que Cascos regresó triunfante a su Arcadia tras encontrarse con muchos escollos, entre ellos los de muchos compañeros de partido a los que él dejó como herederos tras la ruptura con Marqués. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Opinión Comentarios(1) mayo 2011

Entre marea y marea (De turbulencias y lodazales en la política astur)

Por Luis Arias

“¿Qué veis sobre la piel, escrito en la carne viva de la nación con tinta de la ley, con humo de legalidad? Leyes orgánicas, reales órdenes, decretos, circulares, autos de procesamiento, actas notariales, actas de escrutinios… tatuaje electoral, álgebra de la marrullería política”. (Clarín en 1893)

Y entonces llegaba Cascos, hablando de aquella marea de personas que demandaban su regreso a la política. Todavía no conjugaba el verbo concretar, si bien no tardaría en manifestar su disponibilidad a encabezar la lista electoral del PP al Gobierno de Asturias caso de que se lo propusiesen. Mientras, en el PP astur algunos, principalmente el primer edil de Oviedo, habían pasado, con respecto a don Francisco, del entusiasmo más anhelante al rechazo más ostensible. Al hamletiano Rajoy le tocó decidir entre la propuesta de Gabino y sus seguidores frente a la opción de su antiguo compañero de Gobierno. La guerra interna ya estaba declarada. Por fin, don Mariano hizo el ceremonial de deshojar la margarita y la elegida fue la señora Pérez-Espinosa. El ex ministro de Fomento no tardó en reaccionar, dándose de baja en el partido en el que llevaba más de tres décadas de militancia e iniciando el proceso de la creación de la nueva formación política con la que comparecerá el próximo 22 de mayo. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Opinión Comentarios(0) mayo 2011

« Previous Entries Next Entries »