Machadiana

Por Luis Arias

Geografía de las procesiones. Escenificación de los fervores. Ritmos que son lamentos. Y, sin embargo, siempre encontré contradictorio que, con una saeta como fondo musical, la letra de Machado cantada por Serrat emocionase tanto, concitase tamaños entusiasmos, cuando las palabras del poeta no dejan de distanciarse mucho de esos sentimientos que cada Semana Santa constituyen el ceremonial más intenso de su propia tierra. Ese cantar de la tierra suya y esas palabras que buscan bien distinta cosa, cercanas, por cierto, al sobrecogimiento que a Unamuno le causaba el Cristo velazqueño que le inspiró versos memorables.

Machadiana. Saeta machadiana. Unamuniana, el Cristo de Velázquez en la voz poética del gigante del 98. Frente a ello, los rituales que cada año se repiten en las fechas en que se conmemora el dolor del Cristo crucificado. ¡Qué sola y minoritaria se queda en España la eterna literatura del 98!

Y, sin embargo, el Cristo de Velázquez sigue siendo, gracias en no pequeña parte a Unamuno, el que muchos rescatamos en estas fechas tan proclives a las lecturas poco sosegadas. Y, sin embargo, la saeta machadiana sigue emocionando a las dos Españas, a unos por la letra, a otros, por la música. Bipolar España

Categoría: Libros Comentarios(0) abril 2011

Escribir comentario