Hablemos de Fernando Vela

Por Luis Arias

¬ęLector, don Fernando Vela, escritor, no era madrile√Īo. Hab√≠a nacido en Oviedo (Vetusta) en 1888. Era s√≥lo cinco a√Īos menor que “La Regenta”. … De √©l hab√≠a dicho Ortega hace muchos a√Īos que era la mente m√°s clara que hab√≠a conocido. … Entre otras muchas cosas fue maestro de periodistas. … Se fue como todos los veranos a Llanes a disfrutar de “El orbayu” y a jugar al ajedrez con un contrincante pueblerino que lo esperaba en el solitario Caf√© Pin√≠n. El martes 6 de septiembre tom√≥ caf√© y empez√≥ la partida que no iba a terminar. Como en la pel√≠cula de Bergman, Vela no sospech√≥ que el contrincante de esa tarde era la Muerte. En un momento suspendi√≥ la partida para morir¬Ľ. (De la necrol√≥gica sobre Vela publicada por Juan Antonio Cabezas en el diario ¬ęAbc¬Ľ el 8 de septiembre de 1966).

¬ęTambi√©n fue Revista de Occidente el hogar espiritual de Fernando Vela… En las p√°ginas de la Revista dej√≥ lo mejor de su actividad de escritor de curiosidad universal en un lenguaje que Jarn√©s defini√≥ como tenso y mate, ce√Īido y musculoso¬Ľ. (Jos√© Carlos Mainer).

Desde hoy hasta el 3 de diciembre tendr√°n lugar en Oviedo unas jornadas acerca de uno de los asturianos contempor√°neos m√°s insignes. Se trata de Fernando Vela, a quien Ortega quiso conocer tras la lectura de un art√≠culo suyo que se public√≥ en el diario ¬ęEl Noroeste¬Ľ coincidiendo con la primera estancia del fil√≥sofo en Gij√≥n. Se trata de Fernando Vela, cuya vida estuvo marcada, seg√ļn su propio testimonio, por las muertes de dos grandes hombres: Clar√≠n y Ortega. Se trata de Fernando Vela, el secretario de la Revista de Occidente en la √©poca de mayor esplendor de la que fue sin duda la empresa cultural m√°s importante de Ortega.

Pero, ante todo y sobre todo, con respecto al autor de ¬ęEl Futuro Imperfecto¬Ľ, hay dos grandes urgencias. Primero, que deje de ser un desconocido para el gran p√ļblico. Segundo, ser√≠a deseable que su vida y obra no se circunscribiesen s√≥lo a su relaci√≥n con Ortega, pues estamos hablando de un escritor cuya belleza de p√°gina interesa por s√≠ misma, as√≠ como de un ensayista que supo captar de forma admirable lo que estaba sucediendo en su tiempo.

En cuanto a lo primero, se soslaya de forma incomprensible que Asturias fue en su momento el principal vivero del orteguismo, recordemos a modo de inventario la n√≥mina de disc√≠pulos de Ortega nacidos en nuestra tierra: Fernando Vela (1888-1966), Valent√≠n Andr√©s √Ālvarez (1891-1982), Jos√© Gaos (1900-1969), Pedro Caravia (1902-1984) y Manuel Granell (1906-1993), sin perder de vista la amistad que hubo entre el fil√≥sofo madrile√Īo y un escritor de la envergadura intelectual de P√©rez de Ayala que fue adem√°s de su misma generaci√≥n. Pues bien, entre tan memorable elenco de disc√≠pulos de Ortega, la figura de Vela es de extraordinaria importancia. De hecho, en la Revista de Occidente le correspondi√≥ seleccionar la gran mayor√≠a de las colaboraciones que vieron la luz en tan prestigiosa publicaci√≥n, y, a juzgar por los resultados, su labor fue excelente. Como Clar√≠n, al que tanto admir√≥, supo captar lo m√°s importante del pensamiento europeo de su tiempo y contribuir a incorporarlo a nuestro pa√≠s.

Pero adem√°s de eso, a poco que se lean sus libros, se percibir√° la extraordinaria calidad de su prosa, as√≠ como la brillantez de sus planteamientos. En ese sentido, la presentaci√≥n del libro ¬ęEnsayos¬Ľ de Vela que acaba de publicar la Fundaci√≥n Banco Santander y que tendr√° lugar en el Club Prensa de LA NUEVA ESPA√ĎA el 3 de diciembre deber√≠a servir como punto de partida para que el p√ļblico lector asturiano conozca y reconozca la importancia de la obra de Vela.

A prop√≥sito de las Jornadas de homenaje a Vela, en las que intervendr√°n entre otros Te√≥filo Rodr√≠guez Neira, Leopoldo Tolivar Alas, Lluis Xabel √Ālvarez, Azucena L√≥pez Cobo y Jos√© Carlos Mainer, que es indiscutiblemente la m√°xima autoridad en lo que se viene denominando la Edad de Plata de nuestras letras, estoy convencido de que contribuir√°n de forma decisiva a que Fernando Vela ocupe el lugar de privilegio que le corresponde entre los asturianos m√°s eximios.

Seguro que Vela hubiera hecho suya una de las afirmaciones m√°s tajantes de Clar√≠n: ¬ęCuando se me pregunta qu√© soy, respondo: “Principalmente, periodista”¬Ľ. Periodista como escritor de peri√≥dicos. Periodista como alguien atento no s√≥lo a la noticia del d√≠a a d√≠a, sino tambi√©n a aquello que pudiera suponer un acontecimiento, sobre todo, en el orden cultural.

Urge seguir recuperando y reeditando la obra de Vela, no s√≥lo sus ensayos, agotados desde hace tiempo, sino tambi√©n sus art√≠culos empezando por los que public√≥ en el peri√≥dico ¬ęEl Noroeste¬Ľ hasta los muchos que escribi√≥, gran parte de ellos con seud√≥nimo, en aquel islote de libertad que fue el diario ¬ęEspa√Īa¬Ľ de T√°nger en el que colaboraron tambi√©n otros grandes periodistas asturianos, entre los que se encontraba su gran amigo Juan Antonio Cabezas, as√≠ como Jaime Men√©ndez.

Asturias no puede permitirse el lujo de prescindir de un intelectual de la talla de Fernando Vela. Las jornadas de las que vengo hablando pretenden contribuir a ello.

Categoría: Libros Comentarios(2) diciembre 2010

2 Respuestas a “Hablemos de Fernando Vela”

  1. María de la A Says:

    Nada leí hasta el momento de Fernando Vela. Pero tu artículo despierta el interés en conocer su obra, injustamente olvidada como la de tantos otros coetáneos suyos.
    Espero encontrar en la lectura de Vela ese descubrimiento del que hablas.

  2. Margarita Camelia Says:

    En la Red, se pueden encontrar algunos textos de Vela. Hay uno donde habla del cine, y asombra que, en efecto, sea un escritor desconocido.

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