Invernada

Por Luis Arias

El temporal como acontecimiento anunciado. La niebla que se despliega sobre las montañas como trozos dispersos de una lona que las recientes ventoleras hicieron pedazos. Un frío que se va asentando y que amenaza recrudecerse. Nieves que están a punto de llegar. Y, de todas las crueldades que se ven en el paisaje, la mayor es ver cómo el tono ocre del otoño se va apagando a resultas de estas olas de frío que vienen con voluntad de arrasarlo todo. Tras los vientos que arreciaron durante los días pasados, tras las lluvias copiosas que saltaron alarmas en los ríos, ahora llega el frío abriéndose paso, quitando protagonismo a todo lo demás. Frío que espera su puesta de largo con la nieve que, seguramente, vendrá con voluntad de quedarse, o, en todo caso, de regresar más pronto que tarde. Invernada como acontecimiento mediático. Invernada como acontecimiento paisajístico. Invernada que se despliega con su irrefrenable imperialismo.
Nos queda algo que es en nosotros genuino y que forma parte de nuestros destinos: ver y contar, como profetas de lo mediato y lo inmediato.

Categoría: Bajo Narcea Comentarios(2) diciembre 2010

2 Respuestas a “Invernada”

  1. Begoña Says:

    La invernada, con estas palabras, llega a tener calidez.

  2. Selene3000 Says:

    Veo en el artículo una metáfora de lo que está sucediendo.
    Se me ocurre un poema de Dulce María Loynaz.
    La nieve es el agua cansada
    de correr…
    La nieve es el agua
    detenida un instante -agua en un punto-.
    El agua ya sin tiempo y sin distancia

    Y Asturias es tierra de agua, sobre agua, no?

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