Autobiografías políticas

Por Luis Arias

Acaba de cumplirse el 70.º aniversario de la muerte de Azaña. Cualquiera que se acerque a sus Memorias tendrá ocasión de comprobar una envidiable voluntad de estilo, además de un manejo de la prosa que alcanza sobradamente la excelencia. Leyéndolas, irrumpirá aquella nube de melancolía que acecha a todo liberal español según sentenció Larra.
Frente a ello, las Memorias de Bush no engrosarán el género de las confesiones roussonianas, ni tampoco se adscribirán al estilo de Amiel en su «Diario». Por su lado, Felipe González nos alertó de nuevo hablando en una larga entrevista de su lucha contra el terrorismo etarra, palabras que no provocan indiferencia, y que, todavía hoy, asustan. Cuando alguien decide dar cuenta de sí mismo, dejando al margen el grado de veracidad, se retrata, y Bush y González lo hacen, además, sin retractarse. Confronten las Memorias de Azaña, con los recuerdos desgranados por González o con lo que cuenta Bush. La nube de melancolía cobrará una fuerza tal que nos hará sentir, con temor y temblor, noviembre. Sí, noviembre.

Categoría: Libros Comentarios(2) noviembre 2010

2 Respuestas a “Autobiografías políticas”

  1. Barón rojo Says:

    Azaña tenía un proyecto de Estado y de país; por eso sus Memorias tienen un interés que va más allá de lo literario. Esta a años luz de las autojustificaciones de González que deja muy claro lo que piensa sobre política antiterrorista.
    Hay abismos que es bueno explicar, se agradece.

  2. Socialista chamuscao Says:

    Lo peor que pudo haber hecho González fue salir a la palestra para justificar lo peor de su mandato.

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