Don Juan Calvo- Sotelo y la mujer del César

Por Luis Arias

El ejercicio de un cargo público como político electo que, en teoría, está para velar por el interés común no parece muy coherente con el desempeño de director de comunicación de una multinacional que pretende llevar a cabo una explotación minera que, hasta donde sabemos, no cuenta aún con el plácet oficial para comenzar sus trabajos. O se está al servicio de un proyecto político, o se está a sueldo de una empresa privada cuyos intereses son, en el mejor de los casos, distintos.
El asunto empieza mal, porque don Juan Calvo-Sotelo, siguiendo el principio de la mujer del César, tendría que haber presentado su dimisión como edil del PP en Castropol en el mismo momento en que aceptó la oferta de Astur Gold. Lo único que cabe esperar es que el organismo pertinente del partido tome medidas.
Resulta inquietante y desalentador que se tengan que recordar cosas tan básicas y obvias ante una pérdida de papeles tan injustificable.

Categoría: Opinión Comentarios(3) noviembre 2010

3 Respuestas a “Don Juan Calvo- Sotelo y la mujer del César”

  1. Valdesano Says:

    El asunto de la mina de Salave está trayendo muchos problemas, no se discuten pros y contras, sino intereses, y los hay que saltan a la primera sin pararse a pensar.
    Lo que usted dice de la incoherencia que se plantea al estar el señor Calvo-Sotelo a sueldo de la empresa canadiense, siendo un destacado militante del PP en el occidente asturiano es tan cierto como preocupante.

  2. Ramón Says:

    Un político en ejercicio está para defender el proyecto del partido en el que milita y no para servir los intereses de una empresa. Si acepta esto último, lo lógico sería dejar su cargo como concejal.
    El asunto no tiene vuelta de hoja.

  3. Selene3000 Says:

    No me sorprende nada, de lo políticos se puede esperar cualquier cosa (cualquier cosa mala,claro está)
    Vaya tela…
    Extraeran el oro o lo que encuentren, llenarán la faltriquera y dejarán el terreno y el paisaje hecho una m..

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