Tres generaciones en el Gobierno de Zapatero

Por Luis Arias

“Todo Gobierno en sus comienzos aprovecha la ocasi√≥n de un peligro que ha conjurado, bien para fortalecer, bien para extender su poder√≠o¬Ľ(Fouch√©).

¬ęEl deseo de la gente vieja, o siquiera madura, no es diverso del de la gente moza. Cabalmente por ser el mismo, les es contrario o enemigo. En d√≠a no lejano salieron a este pi√©lago, soplando amenazas. Han expulsado y reemplazado a otros, como ahora se ven en trance de expulsi√≥n y reemplazo¬Ľ (Aza√Īa).

¬ęHay, en efecto, generaciones infieles a s√≠ mismas, que defraudan la intenci√≥n hist√≥rica depositada en ellas. En lugar de acometer la tarea que les ha sido prefijada, sordas a las urgentes apelaciones de su vocaci√≥n, prefieren sestear alojadas en ideas, instituciones, placeres creados por las anteriores y que carecen de afinidad con su temperamento¬Ľ. (‚Ķ) ¬ęLa generaci√≥n delincuente se arrastra por la existencia en perpetuo desacuerdo consigo misma, vitalmente fracasada¬Ľ (Ortega y Gasset).

En noviembre de 1930, Aza√Īa, de quien muy pronto se cumplir√° el 70.¬ļ aniversario de su muerte, pronunci√≥ una memorable conferencia en el Ateneo de Madrid, hablando, con lucidez y sarcasmo, de las tres generaciones que, desde su fundaci√≥n en 1835, hab√≠an dirigido la llamada Docta Casa que tanta influencia tuvo en la historia pol√≠tica y literaria de nuestro pa√≠s. La conferencia se titulaba ¬ęTres generaciones en el Ateneo¬Ľ. Bueno es que una instituci√≥n cultural de primer orden siga cumpliendo a√Īos. Llamativo y sorprendente resulta que en un Gobierno, como el que acaba de formarse tras la √ļltima remodelaci√≥n ministerial, haya representantes de tres generaciones. Y el mayor peso pol√≠tico del flamante Ejecutivo de Zapatero parece recaer en la generaci√≥n anterior a la del Presidente, esto es, en la generaci√≥n sesentayochista, a la que pertenecen Chaves, Gabilondo, J√°uregui, Elena Salgado y Rubalcaba.

A este respecto, me causa extra√Īeza que nadie haya tenido a bien considerar que esta √ļltima remodelaci√≥n de Zapatero pone de relieve algo que va mucho m√°s all√° de los mal llamados ¬ęperfiles¬Ľ pol√≠ticos de cada cual: se trata del fracaso de una generaci√≥n, a la que Zapatero pertenece, aquella que es la hermana menor del sesentayochismo, aquella que, seg√ļn se dijo, era -y es- ¬ęla generaci√≥n taponada¬Ľ. El pol√≠tico leon√©s, tras continuos vaivenes y fracasos, se ve obligado a otorgar las m√°ximas responsabilidades de su nuevo Gobierno a P√©rez Rubalcaba, pol√≠tico felipista de largo recorrido. Como era de esperar, la vieja guardia del PSOE est√° m√°s que satisfecha.

Tres prohombres del felipismo en el √ļltimo gabinete de Zapatero: Chaves, J√°uregui y Rubalcaba. El primero de ellos fue el ministro de Trabajo cuando se produjo la huelga del 14 de diciembre de 1988; el segundo, tuvo un gran protagonismo en muchos de los pactos de Gobierno en el Pa√≠s Vasco entre el PNV y el PSOE y el tercero fue el ministro portavoz en los tiempos de mayores esc√°ndalos del felipismo. Tres hombres de una generaci√≥n que frustr√≥ las expectativas del cambio prometido en octubre de 1982. Y, en cuanto a Elena Salgado, tuvo cargos importantes en la Administraci√≥n felipista, si bien no lleg√≥ a ser ministra, ni tampoco form√≥ parte de ning√ļn Gobierno auton√≥mico. Por su lado, el metaf√≠sico ministro de Educaci√≥n tambi√©n pertenece a la generaci√≥n sesentayochista, si bien no puede hablarse de que su trayectoria haya sido pol√≠tica propiamente dicha. Y, en este mismo orden de cosas, a poco que se conozca la imagen de los sesentayochistas del nuevo Gobierno, sorprende que el m√°s joven de ellos sea Rubalcaba, cuando, a primera vista, se saca la impresi√≥n de que es el que m√°s veteran√≠a pol√≠tica acumula.

De los ministros y ministras restantes, la mayor√≠a pertenece a la generaci√≥n de Zapatero. Lo m√°s destacable es que do√Īa Trinidad Jim√©nez haya sido recompensada tras su batacazo en las primarias madrile√Īas, y que, aunque son muchas las reservas sobre c√≥mo se desenvolver√° al frente del Ministerio de Exteriores, de lo que no cabe ninguna duda es de que se siente dichosa con su nueva cartera, y que veremos su felicidad permanente por las canciller√≠as del mundo mundial. ¬ŅY qu√© decir de do√Īa Rosa Aguilar? Tras haber pedido disculpas por la dureza con la que critic√≥ el terrorismo de Estado cuando era m√°s roja que ahora y estaba en el Parlamento espa√Īol con don Julio Anguita, cosa que hizo tan pronto fue nombrada consejera de la Junta de Andaluc√≠a por otro hombre del felipismo, por el se√Īor Gri√Ī√°n, asume el cargo con un af√°n ecol√≥gico grande. Si de verdad esto es as√≠, no estar√≠a mal que en alg√ļn momento se diese un largo paseo por Asturias y viese las pol√≠ticas medioambientales y energ√©ticas que est√° llevando a cabo el Gobierno auton√≥mico en esta tierra. Y, en todo caso, no acierto a explicarme que algunos sesudos analistas la sigan considerando una persona de izquierdas. ¬ŅY qu√© decir del se√Īor Blanco? Sigue en su Ministerio, en efecto, pero no ascendi√≥ a ninguna Vicepresidencia, y el sesentayochista Rubalcaba tiene mucho m√°s poder que √©l.

Por su parte, do√Īa Leire Paj√≠n, nacida en 1976, es la representante de la generaci√≥n m√°s joven que tiene presencia en el √ļltimo Gobierno de Zapatero. Se le encomienda la Sanidad, en unos tiempos en los que, por un lado, las transferencias a las autonom√≠as en esta materia no le dejan demasiado margen de maniobra y, por otra parte, dada la din√°mica de recortes en prestaciones y derechos que se est√° produciendo, habr√° que ver c√≥mo se desenvuelve en semejantes circunstancias. No puede negarse que su dominio del idioma resulta manifiestamente mejorable y que su capacidad de argumentaci√≥n no es deslumbrante. Ello al margen de las ordinarieces que se lanzan contra ella por parte de personas √°vidas de linchamiento y llenas de ramploner√≠a, y no me refiero s√≥lo a unas declaraciones barriobajeras y zafias que tanta repercusi√≥n medi√°tica est√°n alcanzando, sino tambi√©n a algunos contertulios que buscan el ruido, la furia y el esc√°ndalo, en lugar del an√°lisis.

Tres generaciones en el nuevo Gobierno de Zapatero, con la particularidad de que la suya, a la que pertenezco, acaba de certificar un tremendo fracaso qued√°ndose emparedada entre los hermanos mayores y los m√°s peque√Īos, sepultando su proyecto como generaci√≥n en algo que ni siquiera fue un discurso, pues no pas√≥ de balbuceo.

Categoría: Opini√≥n Comentarios(4) noviembre 2010

4 Respuestas a “Tres generaciones en el Gobierno de Zapatero”

  1. Docente en frenesí Says:

    La cosa tiene guasa: un Vicepresidente madurito que fue Ministro de educación con González y una joven Ministra que debió hacer la LOGSE.
    ¬ŅOrgullosos del sistema educativo?

  2. Atropellada Says:

    Leire con las pulseras y Rubalcaba aportando experiencia pol√≠tica a Zapatero y a casi todo el Gobierno. Lo √ļnico que pretenden es convencer mejor a la gente de que hacen las cosas bien, cuando no saben por d√≥nde andan.
    A ver en qué da todo.

  3. Azorada vuelo corto Says:

    Si yo fuera votante del PP, har√≠a campa√Īa para que no los votara nadie, no se lo merecen.

  4. Selene3000 Says:

    Yo creo que son los mismso perros con diferentes cadenas: cachorros, mozalbetes y perros viejos cortados por el mismo patrón y llenando la boca al estilo de ZP.
    Una pena, porque Rubalcaba paracía más ocurrente

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