Galbana

Por Luis Arias

No siempre la galbana es dulce, no siempre sobreviene tras una vivencia placentera. A veces, se parece a la rendición, al convencimiento de que los afanes reventarán por los aires tan pronto se pongan en marcha. En ocasiones, basta una mirada en derredor para que se apodere de nosotros esa galbana que nos abochorna y torna lo dulce en ácido.
Vemos abandonadas las obras de infraestructuras, retumban los silencios de muchos responsables políticos del más acá que sólo hablan con la boca pequeña cuando son requeridos por un periodista, pero que no toman la más mínima iniciativa en pro de sus representados, no vaya a ser que sus señoritos se ofendan. Y entonces, tras las parálisis, las mordazas y las vendas, se dibuja en nosotros un rictus de indolencia que nos incomoda. Tras ello, toca desperezarse y tomar la palabra. La galbana retrocede, al tiempo que la dignidad herida, como se dice por estos lares, fumia.
Fumiamos, luego escribimos.

Categoría: Bajo Narcea Comentarios(6) septiembre 2010

6 Respuestas a “Galbana”

  1. Merche Says:

    Yo también siento mucha galbana, a veces, para leer los titulares, así que si tuviera que escribir…

  2. Barón rojo Says:

    Los que no sienten ninguna galbana son los mineros que se movilizan cortando carreteras en su amadísima Ítaca.
    ¿No es verdad, don Luis?

  3. Selene3000 Says:

    Ojalá no la sientan nunca, Barón rojo.
    Soy hija de mineros, mi padre fue un sindicalista acusado en el 58 de dinamitar un local y golpear a un vigilante.
    Fue torturado, encarcelado y estuvo dos años en la lista negra. Pasearon su foto por las comisarías como si fuera un criminal, lo amenazaron con que si volvía a la mina, le pondrían una trampa y lo matarían a él y a mi hermano mayor (que entonces tenía 15 años). Fueron años muy duros para nosotros, pero él volvío a mina y siguió luchando por lo que creía justo. Si hoy levantara la cabeza y viera a esa colla de fartones rascandose los cocos, en fin..que si no nos espabilanos con la peraza nos matan.

  4. Socialista chamuscao Says:

    Selene, estoy con usted, la tradición minera está llena de luchas por el pan y la dignidad. Precisamente por eso, es una deshonra los que amaprándose en esa lucha, lo único que hacen es parasitar.

  5. xosé Says:

    Hace muchos años que el pueblo asturiano está dormido, la dejadez lo invade todo, parece que nos da igual lo que nos echen. La suerte del destino nos deparó una clase política pésima, sin personalidad y extremadamente oscura (clientelista, dictatorial y caciquil). Más que galbana lo que padece este pequeño país es “anestesia”. Anestesia de la dignidad. Manipulan la memoria y, lo que es peor, la esperanza. ¿Qué es lo que nos van a prometer esta vez antes de las elecciones a los ciudadanos del Suroccidente? La luna, supongo. Ante la avalancha de candidatos y posibles candidatos uno ya barrunta lo que va a pasar. Salga quien salga todo va a seguir igual. Padecemos ese vicio extremo de reincidir en el fracaso. De reinvindicar el masoquismo. Lo nuestro es fustigarnos, reducirnos a nada. Y así hasta que la palabra RENOVACIÓN tome las poltronas de Xunta Xeneral…

  6. mencar Says:

    Sí,Luis.Y gracias a quien sea que fumiamos. Ese fumiar hace de revulsivo de esa galbana y la transformamos en gasolina para rebelarnos y tirar hacia adelante. Mientras haya escritos como los tuyos que nos hagan “fumiar” bien vamos.

    Gracias por ello.

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