De triunviratos y otras sordideces políticas

Por Luis Arias

“¿Habéis fracasado ya bastante? ¿No? Pues seguid fracasando hasta que el pueblo os diga: ¡Basta!” (Azaña)

De todo cuanto está aconteciendo en relación con la candidatura que vaya a presentar el PP en Asturias con vistas a las elecciones autonómicas del próximo año, lo inquietante no es sólo la lección que se está dando de la falta de democracia interna sin establecer mecanismos para dar la palabra a los militantes, sino también que lo que más cuenta es un personalismo que parece prescindir casi totalmente de la ciudadanía a la que en su momento se le pedirá el voto.

Cuesta entender que, en el plazo de pocos meses, Cascos, para algunos dirigentes del PP, haya pasado de ser un candidato de lujo a una especie de persona non grata que sólo traerá fracturas a su propio partido. Cuesta entender que sus fieles seguidores estén organizando homenajes de continuo, en lugar de utilizar los cauces internos para hacer valer su criterio. Cuesta entender que Gabino de Lorenzo tenga tanto protagonismo en esta historia de la designación de la persona que encabece la candidatura del PP, cuando el presidente del partido en Asturias es Ovidio Sánchez. Cuesta entender que el señor Rajoy esté demorando tanto su decisión, hasta el extremo de que con su actitud pusilánime los enfrentamientos internos no hacen otra cosa que incrementarse. Cuesta entender que el señor Cascos no haya buscado el acuerdo con los dirigentes asturianos del PP, en lugar de dar pie tanto al confusionismo como al culebrón de cuyo riesgo habló Gabino de Lorenzo en su momento.

Lo cierto es que Rajoy tiene sobre la mesa una terna de candidatos, que no un triunvirato, cuya propuesta salió de una comida la pasada semana en Oviedo. El principal artífice de todo ello parece haber sido el alcalde de Oviedo. Cabría preguntarse no sólo por el papel que está desempeñando el presidente del Partido en Asturias, sino también por qué, para una decisión así, no hubo una puesta en escena en la que los protocolos y formalismos se respetasen más.

Entre los argumentos que se esgrimen para rechazar a Cascos se encuentran, de un lado, el tiempo que lleva fuera de la política, y, de otro, su edad, frente a la juventud de la terna/triunvirato. Pues bien, cuando lo definieron como «galáctico», Cascos era sexagenario y llevaba, como ahora, siete años fuera de la política. Así pues, no son muy sostenibles esos pretextos. Distinta cosa es que pueda crear conflictos y divisiones en el partido, entre otras cosas, por el ninguneo que llevó a cabo hacia sus compañeros asturianos desde el momento en que declaró públicamente su disponibilidad a regresar a la política en el caso de que lo sacaran a bailar. Distinta cosa es también que su fiel infantería en el PP asturiano no se caracterice por su brillantez, ni pueda presentar en muchos casos una trayectoria de triunfos y aciertos políticos.

Ciertamente, si comparamos el discurso de Valencia de don Juan con el comunicado de la pasada semana, sale ganado con mucho el primero, lo cual, de otro lado, tampoco evita las contradicciones e incoherencias por parte de todos.

En Valencia de don Juan, por ejemplo, Cascos habló contra las camarillas en los partidos. Habría que preguntarse si no las tiene entre sus partidarios más abnegados. Gabino de Lorenzo, por su parte, critica el ninguneo de Cascos hacia los dirigentes asturianos; no le falta razón. Ahora bien, si tiramos de hemeroteca, eso que reprocha el alcalde de Oviedo es algo en lo que incurrió el propio De Lorenzo, sin ir más lejos, en las elecciones de 2008, cuando ironizaba sobre el sillón de Ovidio y sus fracasos electorales.

Y, en otro orden de cosas, están las versiones enfrentadas entre Gabino y Cascos acerca de su encuentro en una comida en Madrid. Ante ello, sólo cabe el escepticismo, o la fe de cada cual, prevaleciendo, con mucho, lo primero.

Para nadie es un secreto que Cascos, muy pocos días después de las elecciones de 2008, se mostró crítico con Rajoy, y recuerdo que Esperanza Aguirre, cuando se cuestionaba que don Mariano continuase al frente del PP, aprovechó las declaraciones del político asturiano para lanzar sus invectivas en un programa de televisión. Es decir, Cascos es el aznarismo. Y que esto pueda provocar reservas en Asturias y en Madrid está totalmente dentro de la lógica.

Si se daba por hecho que no sería del caso que Ovidio Sánchez se arriesgara a perder por cuarta vez, tampoco se puede soslayar el fracaso de Gabino de Lorenzo en las elecciones de 2008, que demostró que fuera de Oviedo no cuenta con una popularidad que le garantice victorias políticas, y, aun así, se está comportando como el político de su partido con más poder en Asturias, lo que no deja de ser sorprendente.

Y, por último, lo más notorio de todo esto es que aquí no se están dirimiendo distintos proyectos políticos para Asturias, sino personalismos e intereses de una mal llamada clase política que, como decía al principio, demuestra no tener en cuenta ni a su militancia, ni tampoco a la ciudadanía a la que aspira a representar. Consecuencia visible de todo ello es el PP en Asturias, que sólo ganó una vez las elecciones autonómicas y que, para mayor baldón, malogró su única y raquítica victoria política.

Alguien en ese partido tendría que preguntarse, al hilo de la frase de Azaña (¡con perdón!) que encabeza este artículo si no han fracasado ya bastante.

Categoría: Opinión Comentarios(18) septiembre 2010

18 Respuestas a “De triunviratos y otras sordideces políticas”

  1. Ramón Says:

    Ante artículos como éste, no queda más que expresar la enhorabuena a su autor. Gracias por su decencia.

  2. Mariano el de Cangas Says:

    “…no se están dirimiendo distintos proyectos políticos para Asturias, sino personalismos e intereses de una mal llamada clase política…”
    Exacto: 1 adj. Puntual, fiel y cabal.

    Muy interesantes las jaculatorias, don Luis.

  3. Manolo Says:

    Opino lo mismo que Ramón, pero quiero añadir que, además de su admirable independencia de criterio, hay en el artículo una desesperanza grande ante la putrefacción de la vida política en Asturias, desesperanza inevitable.

  4. MªCarmen Says:

    Genial y excelente expresion de mi forma de pensar,me sería imposible escribirlo con tanta cordura,espero que pidan opinion a los afiliados de asturias porque el cabreo que tenemos con estos cuatro ¿amigos? que se supone nos representa es un polvorin que dependiendo de la decision explotará….o no.

  5. Cris Says:

    El señor Iglesias Caunedo está metido en un buen lío. Dirá lo que Gabino le mande, y presidirá el Comité electoral del PP del mismo modo que preside los Plenos del Ayuntamiento cuando Gabino se ausenta, que es casi siempre.
    La diferencia está en que tendrá que rendir cuentas a Génova, y a ver cómo sale de ésta.

  6. Aquiles Says:

    En Gijón conocemos bien a Cascos, al menos, los que tenemos memoria de los primeros años de la transición, y, desde luego, está muy claro su discurso de derechona. No obstante, sus enemigos de partido no tienen ideología, sino voluntad de seguir en sus cargos de perdedores.
    No tengo nada claro qué es lo peor.

  7. Carmen Says:

    Es alucinante lo que pasa. Si alguien le hizo desprecios a Ovidio en los últimos años, ese alguien fue Gabino de Lorenzo. Y ahora saca como pretexto que Cascos habló mal de él en una comida.
    ¡Vivir para ver!

  8. Teófilo Says:

    Este artículo viene muy bien para que unos cuantos puedan refrescar la memoria. ¿Nadie quiere acordarse de que Gabino de Lorenzo, cuando Cascos oficializó su salida de la política, fue uno de sus principales mentores?

  9. Tino Says:

    Como de costumbre, su artículo no tiene desperdició, no obstante yo, aunque ya lo haya dicho alguien más arriba debo subrayar su final: “Y, por último, lo más notorio de todo esto es que aquí no se están dirimiendo distintos proyectos políticos para Asturias, sino personalismos e intereses de una mal llamada clase política que, como decía al principio, demuestra no tener en cuenta ni a su militancia, ni tampoco a la ciudadanía a la que aspira a representar”…
    Este es nuestro drama. Este es el drama de la política asturiana: los personalismos y los PESEBREROS (ustede con más recursos literarios que yo, mediante un eufemismo habla de intereses…)
    Lo pero de todo es que se mire para donde se mire aquí no hay motivos ni para la esperanza, ni mucho menos para el optimismo…
    Reciba mi admiración y mi agradecimiento por sus artículos, que sigo con atención…

  10. Clara Says:

    Tino no va descaminado cuando habla de pesebres, que no sólo existen en el Gobierno, también los hay en la oposición.
    Y el artículo pone el dedo en la llaga cuando dice que los dirigentes de los partidos no piensan ni en la militancia ni en al ciudadanía.
    Y esto sólo tiene un remedio, y es que la sociedad civil se movilice contra esta usurpación contra la democracia que llevan a cabo los partidos.

  11. Dra. Rauschii Says:

    Clara ha sido muy comedida, yo lo seré menos. No es una usurpación contra la democracia, sino una prostitución de la misma lo que perpetran los impresentables que nos gobiernan y (lo que es aun más desalentador) lo que piensan seguir haciendo los “aspirantes” a sustituirlos. Lo único que nos dejan por hacer es elegir, eso sí democráticamente, entre susto o muerte.

  12. Etelvina Says:

    Me apunto a lo que dice la doctora; llevan tiempo desvirtuando y prostituyendo la democracia; ahora el caciquismo están tan extendido, que también los que están en la oposición de forma permanente defienden sus dádivas, y tienen miedo a ganar.

  13. Mariano el de Cangas Says:

    Eso era al principio, ahora ya es mondongo hasta la muerte; si me permite.

  14. Elena Says:

    No sé bien de qué mondongo habla don Mariano el de Cangas, pero me lo puedo imaginar. De verdad que Asturias, con este rifirrafe de Cascos dentro del PP, se pone a la vanguardia de un partido que prefiere seguir en la oposición a ganar unas elecciones.

  15. Mayte Says:

    Si Cascos hubiera sido más claro desde que amagó con volver a la política, el culebrón sería más corto. De todos modos, los que lo rechazan no convencen a nadie, ni siquiera a sí mismos.

  16. Pepa Doncel Says:

    La única salida que tiene Rajoy para resolver el grave problema de su partido en Asturias es convocar primarias. Si nombra a Cascos, cisma habemus. Si elige a quien le proponga el grupo capitaneado por de Lorenzo, el PP se hundirá, pues siempre se dirá que la pusilanimidad del líder del PP privó a Asturias de una victoria segura.
    Sospecho, sin embargo, que no convocará primarias, y que tomará una indecisión abocada al fracaso.

  17. Ulises Says:

    Ni siquiera usted en su artículo se preguntó cómo puede entenderse que los contrarios a Cascos no hablen en ningún momento de la idoneidad de sus candidatos para ganar elecciones. Lo único que quieren es la exclusión, no el triunfo.
    Y nadie se rasga las vestuduras.

  18. Izquierdista de café Says:

    Si Cascos es la esperanza para muchos ciudadanos de derechas, las izquierdas, ni en Asturias ni en España, tienen a nadie que despierte la más mínima ilusión.
    Siempre nos toca perder.

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