¿Es posible refundar una izquierda hundida?

Por Luis Arias

Por lo visto, Cayo Lara pretende que regresen a IU todos aquellos colectivos y personas que, por distintas razones, han ido abandonando la coalición. A eso lo llaman refundar la izquierda. Muy bien. Dejemos por un momento si algo así puede lograrse simplemente con un alarde mediático y con críticas al PSOE, cuya política gubernamental se lo pone tan fácil. Vayamos a otra cuestión mucho más básica. ¿Qué entienden estas buenas gentes por izquierda?

Ya sabemos que están contra los abusos del mercado, contra un sistema financiero, mundialmente hablando, que ha tenido que pedir auxilio al dinero público. Ya sabemos que no les parece bien el tijeretazo de Zapatero ni tampoco la reforma laboral que aprobó el Parlamento. Nada que objetar a todo ello, claro está; el problema es que no podemos no preguntarnos si, además de estar en contra de las políticas más neoliberales, son capaces de esbozar, no ya una teoría, sino un modelo de funcionamiento socioeconómico que ambicione al menos ser una alternativa a las políticas actuales.

Parece que la memoria es tan frágil que a muchos hay que recordarles que IU nace, sobre todo, a resultas de la descomposición del PCE. Un partido que fue clave en la transición política española con una apertura de miras inesperada en el debate público, al tiempo que, ¡ay!, internamente se movió de crisis en crisis, hasta el extremo de que fueron muchos los militantes expulsados. IU se fundó con los restos de aquel PCE, que se unieron muchos de ellos frente al bandazo que dio el PSOE tras ganar las elecciones con respeto a su postura en torno a la entrada en la OTAN.

No es el momento de hacer una valoración de la trayectoria de IU; tan sólo toca apuntar que, desde que Anguita dejó de liderar esta coalición, su debilidad fue a más, hasta el extremo de que en algunos casos actúa como una especie de subcontrata del PSOE, mientras que no se cortan un ápice en mantener un discurso como si el tiempo no hubiera pasado por ellos.

Se tiene la impresión de que, una vez más, lo que se pretende es convertir la coalición en una especie de saco proteico en el que tengan cabida comunistas, republicanos, ecologistas, nacionalistas que se titulan de izquierda, y así un largo etc.

No es muy difícil estar a la izquierda del PSOE, eso es obvio. Pero lo que parece la cuadratura del círculo es declararse comunistas y, al mismo tiempo, estar a favor de la propiedad privada. No menos contradictorio resulta reclamarse adalides de las libertades y no tener una alternativa clara a aquel sistema que se desmoronó en 1989 con la caída del Muro de Berlín. Y, para mayor baldón en el confusionismo en el que están inmersos, dicen apostar por la República, sin que se tomen la molestia de explicarnos qué republicanismo es el suyo.

Sólo hay una cosa en la que estoy de acuerdo con el señor Cayo Lara, y es en la necesidad de que en el elenco electoral haya partidos o coaliciones a la izquierda del PSOE. Pero el pequeño detalle que falta consiste en que, como vengo diciendo, sería muy clarificador que se explicase cuál es su programa político más allá de vaguedades que nada dicen y a nada comprometen.

Cuesta entender que nada haya quedado de aquel eurocomunismo que estuvo a punto de darle a Berlinguer una victoria política en Italia, eurocomunismo al que Carrillo se sumó en su momento de forma muy oportunista. Pero lo más inexplicable de todo es que esta coalición no enarbole un discurso socialdemócrata que el PSOE no practica en su política social y económica, discurso que, de seguro, asumiría una parte del electorado que aseguraría la presencia parlamentaria de la coalición.

Alguna vez la izquierda tendrá que reponerse de aquel fracaso del PCE que, andando el tiempo, se intentó recomponer con esta coalición que cada vez viene dando más tumbos y que va camino de ninguna parte. Sería en verdad milagroso que de repente surgiesen dirigentes que estuviesen por encima de la espantosa mediocridad que sufrimos. Pero no se trata de pedir milagros, sino de demandar claridad en una izquierda que tiene de todo menos discurso, y que adolece de una falta de coherencia en muchas ocasiones inquietante.

¿Qué izquierda es ésta que no se pronuncia sobre el papel de unos sindicatos que cada vez tienen menos apoyo social? ¿Qué izquierda es ésta que no denuncia que la mal llamada clase política está actuando como una casta privilegiada frente a la ciudadanía a la que dicen representar? ¿Qué izquierda es ésta que vive la esquizofrenia de criticar las políticas del PSOE y, al mismo tiempo, pacta con este partido en gobiernos autonómicos y ayuntamientos? ¿Qué izquierda es ésta que no denuncia, todo lo alto y claro que sería del caso, la ley de financiación de partidos y la ley del suelo? ¿Qué izquierda es ésta que está en total acuerdo con el PSOE en mantener un sistema educativo basado en la demagogia?

Refundar una izquierda desunida y hundida. No es fácil apostar por la viabilidad de ese empeño. Y, en todo caso, me gustaría creer que esto es algo más que un espectáculo mediático.

Categoría: Opinión Comentarios(6) junio 2010

6 Respuestas a “¿Es posible refundar una izquierda hundida?”

  1. Antón Says:

    No se engañe: aunque de declaren comunistas y revolucionarios, la mayoría son unos profesionales de la política que sólo piensan en sus intereses. Les falta capacidad para tener un discurso, y les sobran intereses bastardos.

  2. Teófilo Says:

    Anguita tenía criterio y discurso; los que vinieron detrás lo único que tienen es afán por sentar sus posaderas en el desvencijado sillón.

  3. Socialista Says:

    Aunque estoy seguro de que no va a hacerme ningún caso, vuelvo a preguntarle por qué insiste usted tanto en sus críticas al PSOE. Este artículo en el que le mete un buen varapalo a IU lo aprovecha también para atacar al PSOE, con alusiones muy claras.
    ¿No tiene nada que decir del PP? ¿O de la pinza que hizo el señor Anguita con Aznar?

  4. Clara Says:

    A Socialista: ¿Le resulta tan difícil aceptar que unas siglas de izquierda no son una patente de corso que impide que sean criticadas?

  5. Ferdinando Says:

    Y, si nos ponemos aquí en Asturias, ¿qué se puede esperar de gente como Iglesias, Noemí y compañía, aparte de colocarse y colocar a los suyos? ¿Qué objetivos políticos persiguen?
    Para llorar de risa.

  6. Estupefacta Says:

    El que se llama Socialista da unas muestras de sectarismo increíbles: aquí todo es susceptible de ser criticado, excepto el PSOE.
    Pues muy bien.

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